Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, tomó juramento este lunes a un nuevo ministro de Educación y Cultura, una medida con la que busca asegurarse aliados de cara a los comicios generales del 2013.

Lugo designó en el cargo al diputado del Partido Liberal Víctor Ríos, un defensor incondicional del mandatario en el Parlamento los últimos meses, para reemplazar al educador Luis Alberto Riart en una posición considerada de mucho peso político por el número de cargos que administra.

Analistas creen que con el cambio, Lugo busca conservar aliados para fortalecer el proyecto político oficialista al tiempo que dividió un movimiento interno liberal encabezado por el ex ministro de Obras Efraín Alegre, actualmente enfrentado al Gobierno.

El oficialismo aún no designa un candidato para hacer frente al conservador Partido Colorado en las elecciones generales de abril del 2013. Un proyecto para modificar la Constitución que buscaba promover la reelección del presidente fracasó en el Congreso meses atrás.

El flamante ministro de Educación, un abogado de 40 años, se alejó de la facción liderada por Alegre apenas comenzaron a circular rumores sobre su posible nombramiento en el gabinete.

Ríos, quien es rector de una universidad regional, dijo que apoyará la aprobación de una ley de educación superior para ejercer más control sobre las universidades privadas y que negociará con los gremios de docentes para desactivar una huelga anunciada para el jueves.

El sistema educativo paraguayo enfrenta grandes desafíos, tanto en el ámbito académico como de infraestructura.

Se estima que más de 7.000 locales educativos necesitan reparaciones y el ministro saliente dijo semanas atrás que el país necesitaba invertir unos 400 millones de dólares para cubrir sus necesidades educativas más urgentes.