Asunción. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, pasó su primer día de internación animado y colaborando con especialistas, dijo un funcionario que viajó junto al mandatario a Brasil para practicarse estudios médicos que confirmen su diagnóstico de cáncer linfático.

El secretario general de la presidencia paraguaya, Miguel López Perito, dijo que los exámenes avanzaban a buen ritmo de acuerdo de acuerdo con el cronograma establecido.

"El presidente Fernando Lugo se encuentra animado, colaborando con los médicos y haciendo bromas con los trabajadores del hospital", dijo López, en declaraciones divulgadas en un comunicado de la presidencia paraguaya.

Lugo llegó a bordo de un helicóptero al hospital Sirio-Libanés de Sao Paulo, donde quedará hospedado en una unidad presidencial y será atendido por un equipo de médicos que integran el oncólogo Frederico Costa y el cardiólogo Roberto Kalil Filho, ambos figuras reconocidas en Brasil.

El gobernante viajó en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña enviado por la presidencia luego de recibir el apoyo de ministros, funcionarios y familiares que lo despidieron en una emotiva ceremonia en una zona de acceso restringido de la principal terminal aérea de Paraguay.

Lugo, de 59 años, padece del linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer linfático que, según estudios divulgados la noche del lunes por su equipo médico en Paraguay, es de baja malignidad y se sometería a quimioterapia para tratarlo.

"Va a hacer varios exámenes a partir de ahora. Exámenes complementarios en relación a lo que fue hecho en Paraguay (...) se trata de un diagnóstico importante y detallado", dijo Kalil a periodistas.

"Nuestra idea es poder verificar las posibilidades de tratamiento eficaz para que su presidente pueda retomar sus actividades lo más pronto posible. Probablemente mañana (miércoles) tendremos la confirmación del diagnóstico", dijo por su parte Costa a la emisora paraguaya Ñandutí.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue informado sobre la llegada de su colega al hospital, donde el vicepresidente, José Alencar y la ex jefa de gabinete y actual candidata a la presidencia por el oficialismo, Dilma Rousseff, fueron recientemente tratados por cáncer.

Optimismo. Horas antes del viaje, los médicos que atienden al presidente en Paraguay dijeron sentirse optimistas por el informe que recibieron en la víspera de un estudio efectuado en Estados Unidos a un ganglio extirpado y que señalaba la existencia de un tipo de linfoma de baja malignidad.

La ministra de Salud Pública de Paraguay, Esperanza Martínez, dijo que esa clase de dolencia tenía una evolución lenta y era fácilmente curable.

El diagnóstico desató especulaciones sobre si Lugo tendría la fortaleza para culminar su mandato de cinco años en agosto del 2013, pero sus colaboradores más cercanos aseguraron que el presidente asegura que podrá conjugar el tratamiento con sus obligaciones de Estado.

"Desde el primer momento que se produjo el diagnóstico (...) el presidente no hizo otra cosa sino mirar hacia adelante. Dijo: 'puedo hacer las cosas al mismo tiempo, derrotar la enfermedad y gobernar'", aseguró a Reuters el ministro de Comunicaciones, Augusto Dos Santos.

En tanto, el vicepresidente Federico Franco, primero en la línea de sucesión presidencial y quien mantiene una tensa relación con Lugo, buscó poner fin a las especulaciones afirmando que dará su total apoyo al mandatario.

"En este momento es lamentable hablar de todas esas cosas", dijo al ser consultado sobre la posibilidad de que Lugo deje el cargo, luego de una reunión con el presidente tras su regreso de Colombia, donde asistió al cambio de mando.

"El presidente está en buen estado en general. Tiene una enfermedad tratable y ojalá podamos tener una pronta recuperación (...) ahora más que nunca este vicepresidente va a cumplir las recomendaciones del presidente", agregó Franco, quien es también médico.

Lugo quien viajó a Brasil acompañado de dos médicos y sus principales colaboradores, quedará internado hasta este jueves.