Caracas. En una jornada en la que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alertó sobre la debilidad de las democracias latinoamericanas, el mandatario Hugo Chávez dijo tras una reunión con su colega este miércoles que no tiene sucesor en Venezuela en el corto plazo.

Lula y Chávez dieron una conferencia de prensa conjunta luego de celebrar una reunión bilateral en Brasilia, en la que firmaron acuerdos de cooperación en diversas áreas y pactaron la venta de alimentos brasileños al país vecino.

Poco después de elogiar los ocho años de Gobierno de Lula, quien entregará el poder tras las elecciones de este año, Chávez dijo que él no tiene sucesor en la primera magistratura de Venezuela, cargo que ocupa desde febrero de 1999.

"No tengo sucesor en este momento a la vista, ni está previsto sucesión en el corto plazo en Venezuela", expresó para luego desestimar que eso se deba a que no existe democracia en el país petrolero sudamericano, como suelen decir sus críticos dada su permanencia por más de 11 años en el poder.

El militar retirado de tendencia izquierdistas, quien dice llevar a cabo una "revolución" socialista en el país miembro de la OPEP, insistió en que esa ha sido la voluntad del pueblo y que en otras naciones consideradas democráticas, como España, los líderes también pueden ser reelectos indefinidamente.

Chávez lideró una reforma constitucional en Venezuela para que fuera permitida la reelección presidencial indefinida. Los próximos comicios presidenciales en la nación son en el 2012 y el gobernante ya se declaró precandidato.

"Ya veremos lo que pasa. Si estoy ahí, ya veremos", agregó en referencia a esos futuros comicios dentro de dos años y medio. "Si el pueblo venezolano, si el partido, deciden que soy candidato de nuevo, eso aún no está escrito ni está decidido", sostuvo.

Por su parte, el mandatario brasileño señaló que la historia de la región es de "golpes y contragolpes" y recordó la situación de Honduras.

En junio del año pasado, el ex presidente hondureño Manuel Zelaya fue derrocado del poder por militares y expulsado del país por pretender realizar una consulta popular sobre la posibilidad de ser reelecto.

Sus opositores consideraron la iniciativa un intento del entonces presidente de perpetuarse en el poder y de no respetar la Constitución del país.

"Lo que quedó demostrado en aquel episodio en Honduras es que nuestra democracia continental aún es débil y que las instituciones aún no son lo suficientemente fuertes para que podamos tener todas las garantías de que no habrá más de eso", destacó Lula.

El anfitrión agregó no tener "duda alguna de la política llevada a cabo en Venezuela".