Caracas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió el viernes a su embajador en Brasil que viaje a Caracas para evaluar la decisión de los legisladores de ese país de iniciar un juicio político a la mandataria Dilma Rousseff, medida que la aparta provisionalmente de su cargo.

La suspensión de Rousseff por hasta 180 días debido a presuntas violaciones a las leyes presupuestarias, fue considerada como injustificada por el secretario general del bloque sudamericano Unasur y los gobiernos izquierdistas de la región hicieron eco del argumento de que la líder brasileña es víctima de un golpe de Estado.

"Le pedí al embajador nuestro en Brasil, Alberto Castelar, que se viniera hasta Caracas y me he reunido con él junto a la canciller (...) estuvimos evaluando esta dolorosa página de la historia de Brasil otra vez", dijo Maduro en una cadena de radio y televisión.

Maduro no aclaró si retiró al embajador desde Brasil o si se trata sólo de una consulta.

El mandatario socialista, un aliado cercano del Gobierno de Rousseff, calificó la decisión de los legisladores brasileños como "una jugada totalmente injusta".

El Senado de Brasil aprobó el jueves la apertura de un juicio político contra Rousseff, por lo que el vicepresidente Michel Temer asumió interinamente la presidencia de la mayor economía de Latinoamérica.