Quito. El presidente ecuatoriano Rafael Correa pidió hoy unidad a sus seguidores para asegurar la victoria en las elecciones generales de febrero de 2017,  al señalar que el oficialismo enfrentará una batalla con la oposición que busca retornar al poder.

"La única respuesta posible ante las mentiras, las maniobras de la restauración conservadora (de la derecha) será una nueva victoria", dijo Correa durante un acto público en la ciudad costera de Guayaquil, donde celebró nueve años al frente del gobierno.

Ante miles de simpatizantes, que lo vitoreaban y agitaban banderas con su imagen, el mandatario dijo que están en juego dos visiones de sociedad, de desarrollo y de Estado de cara a los nuevos comicios, en los cuales decidió no postularse.

Correa recordó que el concepto de paz para la oposición es sólo la ausencia de guerra con represión, tortura y desapariciones, mientras que para su gobierno significa la presencia de justicia, dignidad, igualdad, pan y derechos para todos.

En ese contexto, anunció que su movimiento Alianza PAIS (de izquierda), del cual es su líder, iniciará una serie de encuentros para construir una plan de gobierno que se presentará a consideración de la ciudadanía previo a los comicios de 2017.

"Aquí no estamos detrás de nombres o personas, sino detrás de un programa realista que represente nuestra visión de sociedad: el socialismo del buen vivir, el socialismo del siglo 21", subrayó.

Agregó que los candidatos oficialistas que terciarán por la presidencia y la renovación de la Asamblea Nacional (Congreso) deberán defender los logros de su proyecto político, la "revolución ciudadana".

Correa goza de altos niveles de popularidad por priorizar la agenda social y su gobierno, que concluirá en mayo de 2017, ha sacado de la pobreza  a 1,3 millones de ecuatorianos.

"Han lamentado que no me presente (a los comicios), pero no hay nada que lamentar", sostuvo tras indicar que son los pueblos los que cambian la realidad de un país.

Alertó que este año, que será preelectoral, la oposición promoverá una campaña sucia con el afán de afectar su integridad y desgastar al gobierno, con la finalidad de "quitarle unos cuantos votos".

"Hablan de corruptelas, de supuestos nuevos ricos (en el gobierno) y jamás prueban nada, (pero) no dejaremos ofensas sin contestar, infamias sin denunciar, tendrán que responsabilizarse por sus actos y declaraciones", anunció.

Correa concluyó su intervención al señalar que la "prensa mercantilista" será el principal adversario del gobierno, con la publicación de encuestas sesgadas y  "títeres con máscaras de analistas" para desgastar al gobierno.