Lima. El presidente electo del Perú, Ollanta Humala, separó este viernes de las filas de su partido a su hermano y dirigente del grupo, luego de que éste sostuviera sin autorización reuniones en Rusia con ejecutivos de la gigante gasífera Gazprom a nombre del gobierno entrante.

El encuentro realizado el 5 de julio generó duras críticas a nivel local y algunos periódicos lo catalogaron de nepotismo, después de que Gazprom y la cancillería rusa aseguraron que Alexis Humala fue enviado como "representante especial" del mandatario electo.

En su primera prueba ética como mandatario electo, Humala dijo que no tenía conocimiento del viaje de su hermano para evaluar negocios con la estatal Gazprom, la mayor gasífera del mundo.

Posteriormente lo suspendió en sus funciones como un dirigente de la alianza Gana Perú -integrada por el Partido Nacionalista y otras agrupaciones políticas más pequeñas-, con la que Humala postuló a las elecciones del 5 de junio.

Alexis Humala, quien estudió en Rusia y vivió allí casi una década, figuraba como miembro del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Gana Perú.

"A solicitud del presidente del Partido Nacionalista-Gana Perú, Ollanta Humala, el CEN ha decidido suspender a Alexis Humala en sus funciones partidarias mientras duren las investigaciones", precisó la alianza en un comunicado.

El militar retirado, que asumirá el poder el 28 de julio, tuvo como bandera de campaña electoral la lucha contra la corrupción.

También ha criticado duramente el modelo del sector del gas de Perú -que alberga una de las mayores reservas gasíferas de Sudamérica- argumentando que las exportaciones del combustible arriesgan la seguridad energética del país.

Columnistas pidieron al presidente electo que, además de retirar a su hermano del partido, le prohíba ocupar un cargo público.

"Ojalá que Ollanta Humala corte por lo sano y saque del partido a su hermano. Si no lo hace, su discurso anticorrupción quedará solo como una fanfarronada", escribió Augusto Alvarez-Rodrich en su columna del viernes para el diario La República, que apoyó la candidatura de Humala.

Clave renegociación gasífera. La reunión generó suspicacias entre algunos analistas, pues una vez asuma el poder una de las primeras tareas de Humala será continuar una renegociación entre el Estado peruano y el consorcio que explota el rico yacimiento Camisea, en el sur de la nación andina.

El consorcio Camisea es liderado por la argentina Pluspetrol. También participan la española Repsol-YPF, la estadounidense Hunt Oil y la surcoreana SK Energy.

El gobierno peruano ha intentado con la renegociación -iniciada en julio del 2010- corregir las distorsiones entre las regalías que se paga por el gas en el mercado interno y las que rigen a las exportaciones del hidrocarburo.

También busca que el gas de un importante lote de hidrocarburos sea destinado únicamente al mercado local.

La renegociación quedaría en manos del nuevo gobierno, pues hasta el momento el diálogo ha sido lento y la próxima reunión fue convocada para el 20 de julio, según dijo este viernes a Reuters un funcionario de la estatal Perúpetro, que lleva adelante las tratativas en nombre del Estado.

Humala, de raíces izquierdistas pero que ha prometido gobernar como un moderado, ha asegurado que respetará los contratos vigentes y que evitará cambiar unilateralmente las reglas para el sector privado.

Gazprom no tiene operaciones en Perú, pero en años recientes entró a Venezuela y Bolivia y ha expresado su interés en hacer negocios en Brasil y Argentina.