“La percepción que se ha levantado de que en Guatemala hay una gran inseguridad y de que en cualquier momento cualquiera de nosotros puede ser asesinado no es así. No es que estén matando a cualquier guatemalteco”, expresó el mandatario en una rueda de prensa después de haber participado en la presentación de la política energética, en el Palacio Nacional de la Cultura.

Reacciones. A pesar de calificarlos como hechos aislados, Pérez Molina atribuyó el repunte de la violencia a bandas delincuenciales que han sido afectadas por las acciones de las fuerzas de seguridad.

También afirmó que han desarticulado y encarcelado a numerosos delincuentes, con base en investigaciones que garantizan que no saldrán de la prisión.

“Por supuesto que esto motiva reacciones de los delincuentes, y esas las hemos visto. Ustedes pueden ver que ha sido atacada dos veces la Policía Nacional Civil, y en dos oportunidades, guardias de Presidios”, expuso el mandatario.

Pérez Molina aseguró que los homicidios se han perpetrado por distintas causas, que van desde diferencias personales hasta venganzas o “pleitos” entre pandillas. No obstante, reiteró que “no hay un patrón que indique que se están enfrentando en el territorio nacional narcotraficantes o integrantes de maras”.