Tegucigalpa. El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, se comprometió este sábado a impulsar cambios significativos en empleo, seguridad, derechos humanos, salud y hacer reformas electorales para solucionar la crisis política por la que atraviesa el país.

Tras tomar posesión este sábado, luego de ser reelecto presidente de Honduras, Hernández aseguró que dialogará con la oposición para encontrar la mejor salida a la crisis política, la cual según la oposición ha dejado más de 40 muertos en las diversas manifestaciones registradas desde el 26 de noviembre, luego de las elecciones.

La Alianza de Oposición desconoce los resultados de las elecciones presidenciales que dieron como ganador a Juan Orlando Hernández sobre Salvador Nasralla.

"A nadie le pediremos que abandone sus convicciones, ni sus ideas, ni sus sueños y esperanzas para este país. Debemos iniciar un proceso de sanación de nuestra sociedad, trabajar juntos para construir un mejor lugar para que crezca nuestra descendencia, hijos y nietos orgullosos de su nacionalidad", indicó Hernández.

El mandatario dijo que impulsará "reformas electorales profundas, escuchando las propuestas de todos los sectores, desde elecciones por distritos, segundas vueltas, ciudadanización de las mesas electorales".

Asimismo, el mandatario dijo que impulsará "reformas electorales profundas, escuchando las propuestas de todos los sectores, desde elecciones por distritos, segundas vueltas, ciudadanización de las mesas electorales, hablar de ser necesario, de cambios constitucionales que en la mesa del dialogo tendrán que ser consensuados".

Durante su discurso, Hernández dijo que su primera acción gubernamental será crear una "Fuerza de Tarea para la generación de empleos y oportunidades, que de inmediato proceda a coordinar acciones para maximizar la creación de empleos en el país, a través de los programas existentes y nuevas iniciativas".

Asimismo, aseveró que creará la Fuerza de Tarea "para asegurar la producción de alimentos a precios accesibles, y el abastecimiento y distribución a través de los mercados, iniciativa que llamaremos 'comida en su mesa'".

Además, el mandatario instruyó al gabinete de Desarrollo e Inclusión Social para que redoble los esfuerzos de forma inmediata para atender más familias con los beneficios del programa "Vida Mejor".

El presidente hondureño también se comprometió a "hacer mi mejor esfuerzo para llegar a acuerdos que den paz y tranquilidad a la nación, y empeño mi palabra que entregaré un país mejor a la persona que me sustituya en la presidencia de la República dentro de cuatro años".

 

Protestas contra Hernández. En la capital, a unos cuatro kilómetros del estadio donde Hernández tomó posesión para su segundo mandato consecutivo, unos pocos miles de manifestantes se enfrentaron a militares y policías que los dispersaron con bombas lacrimógenas.

La manifestación fue liderada por el excandidato de la alianza opositora, Salvador Nasralla, y su aliado, el derrocado expresidente izquierdista Manuel Zelaya, quienes resultaron levemente afectados por los gases.

Por la tarde, pequeños focos de protestas se mantenían en las angostas calles del casco histórico de Tegucigalpa, donde manifestantes con la cara cubierta lanzaban piedras a efectivos de la fuerza pública.

En otros cuatro departamentos del país centroamericano los manifestantes bloquearon carreteras y hasta incendiaron un camión de carga, dijo el portavoz del Ministerio de Seguridad, Jair Meza, agregando que autoridades trabajaban para abrir las vías.

"Estamos protestando la instalación en el poder del dictador Juan Orlando Hernández que, con un gran fraude escandaloso, se ha robado la presidencia en contra de la voluntad del pueblo", dijo Antonio Tejada, un obrero de 33 años que manifestaba en Tegucigalpa. "Vamos a seguir luchando porque se vaya del poder".

La asunción de Hernández fue excepcionalmente transmitida en cadena de radio y televisión para evitar que la población viera las protestas, según dijeron críticos del Gobierno.

*Con información de Xinhua y Reuters.