El presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, afirmó este miércoles que cambiará de nombre si para enero de 2014 no han disminuido los niveles de violencia e inseguridad en el país.

Durante el lanzamiento de la Región del Golfo de Fonseca como modelo de implementación del Plan de Nación 2010-2022 y Visión de País 2010-2038 en Choluteca, al sur de Honduras, el mandatario hizo referencia al problema de inseguridad que afecta a la población y la confianza que los votantes depositaron en él para resolverlo.

Lobo recordó sus promesas de campaña y afirmó que los hondureños votaron por el candidato que "pensaron que podía resolver el problema", por lo que se declaró dispuesto a dar respuesta al clamor de la población.

"Me dejo de llamar 'Pepe' Lobo si cuando yo salga no tengo a Honduras en paz", exclamó ante los ciudadanos que acudieron a la cita en la Sultana del Sur.

En relación al narcotráfico, delito al cual se le atribuye gran parte de las muertes registradas en el país, Lobo comentó al ser cuestionado sobre el apoyo de Estados Unidos para combatir el flagelo, que la nación norteamericana "debe asumir su responsabilidad", porque "aquí ponemos los muertos y esa droga va para arriba".

En fechas anteriores, el gobernante de Honduras ha sostenido que los niveles de violencia han disminuido "sensiblemente" con la implementación de la Operación Relámpago en Tegucigalpa, San Pedro Sula, Olancho y el litoral Atlántico de Honduras.

Sin embargo, el pasado fin de semana, solo en la capital de Honduras, 17 cadáveres fueron ingresados a la morgue de Medicina Forense . Todos los ciudadanos residían en el Distrito Central y murieron de forma violenta.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) calificó a Honduras como es el país más violento del mundo, con una tasa de homicidios de 82,1 por cada 100.000 habitantes, seguido en Centroamérica por El Salvador con 66, y Guatemala con 41.