Ciudad de México. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció el jueves históricos cambios a la política antidrogas del país para permitir el uso medicinal y científico de la marihuana, así como despenalizar el uso personal y liberar presos.

El mandatario dijo que enviará al Senado una iniciativa para cambiar el código penal federal y la ley federal de salud para autorizar el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana o sus ingredientes activos, incluidos los importados, así como autorizar la investigación para productos que la contengan.

La dosis permitida para uso personal de la marihuana aumentaría a 28 gramos, desde los actuales cinco gramos.

"Esto quiere decir que se dejará de criminalizar el consumo", dijo Peña en un acto público.

México, que por años ha sido uno de los principales involucrados en la guerra contra el narcotráfico que ha dejado más de 130.000 muertos desde 2007, venía cambiando su retórica hacia un enfoque menos sancionador y el año pasado convocó a foros acerca del uso medicinal y personal de la marihuana.

Peña también anunció que, con el aumento de la dosis permitida para uso personal, podrían quedar libres las personas que se encuentran en prisión o procesados por consumos menores a los 28 gramos.

Hace dos días, el mandatario mexicano se hizo eco, en un discurso en la sesión especial de Naciones Unidas sobre las drogas, del intenso debate en México para liberalizar el consumo de la marihuana, que cobró impulso a finales del año pasado luego que la Suprema Corte abrió la puerta a la siembra y el uso recreativo del cannabis.

Peña ha expresado su oposición personal a la legalización de la marihuana por sus efectos dañinos, pero ha reconocido que la decisión de la Suprema Corte sentó un precedente y que el consumo de la marihuana debe observarse con un enfoque sobre los derechos humanos y la salud pública.