Ramallah. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, anunció que viajará a Washington este mes para reunirse con su par estadounidense, Barack Obama, a fin de avanzar el proceso de paz de Oriente Medio a través de negociaciones indirectas con Israel.

Los esfuerzos de Obama recibieron apoyo este sábado, cuando la Liga Árabe respaldó una propuesta de cuatro meses para conversaciones de "proximidad" mediadas por Estados Unidos, cuyo comienzo previsto en marzo fue retrasado por el anuncio de Israel de un proyecto de asentamientos en tierra ocupada cerca de Jerusalén.

En una entrevista publicada este domingo en el diario palestino Al-Ayyam, Abbas dijo que Obama se había comprometido a no permitir "ninguna medida provocativa por parte de ambos bandos".

Abbas señaló que el mandatario de Estados Unidos lo invitó a Washington más adelante este mes "en un intento por impulsar el proceso de paz". El líder palestino no dio una fecha específica para la visita.

Tras calificar al conflicto entre palestinos e israelíes como una preocupación directa de seguridad para Estados Unidos, Washington presionó fuertemente por la reanudación de las conversaciones suspendidas desde diciembre de 2008.

Pero muchos observadores se preguntan si los recientes esfuerzos serán exitosos tras años de fallida diplomacia.

La última reunión de Abbas con Obama fue en septiembre en Nueva York, en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también asistió al encuentro, como parte de los esfuerzos de Obama para lograr que el proceso de paz se reanude.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo la semana pasada que espera que las llamadas "conversaciones de proximidad" sean mediadas por el enviado especial George Mitchell.

La Organización para la Liberación Palestina (OLP) se reunirá la semana próxima y se espera que también apruebe las conversaciones indirectas, despejando el camino para que Mitchell arribe más adelante en la semana.

"Parece que ahora la situación está siendo destrabada", dijo a periodistas en Jerusalén el presidente israelí, Shimon Peres.