Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, retomó desde este viernes sus actividades sin restricciones y no tendrá que someterse a más sesiones de quimioterapia, lo que cierra la etapa más importante en su tratamiento contra el cáncer.

Sus médicos declararon a comienzos de diciembre que el cáncer linfático diagnosticado al mandatario estaba en remisión completa, aunque deberá someterse a un tratamiento de mantenimiento de al menos dos años antes de ser declarado curado.

Un informe sobre la salud del mandatario divulgado el viernes por la presidencia dijo que Lugo, de 59 años, "ha recuperado totalmente sus defensas, con lo cual inicia el período sin restricciones" en sus actividades.

"A partir de la fecha, el Jefe del Poder Ejecutivo podrá llevar una vida normal y no se prevén nuevas sesiones de quimioterapia (...) se le levantaron todas las restricciones y cuidados especiales que pesaban sobre su agenda de trabajo", dijo el documento.

Lugo se sometió hace 10 días a la última de seis sesiones de quimioterapia indicadas para combatir el cáncer en el hospital Sirio-libanés de Sao Paulo, tras lo cual entró en un período de bajas defensas que lo obligó a cumplir su agenda en la residencia presidencial.

El jefe del equipo médico de Lugo, Alfredo Boccia, explicó que en el futuro el presidente deberá practicarse en adelante estudios regulares y un tratamiento de mantenimiento que no afectará sus actividades.

"Ahora se puede decir que está sano, más que esto no se podía esperar", dijo Boccia al diario ABC Digital.

El presidente fue diagnosticado en agosto con un linfoma no Hodgkin con afectación ósea, lo que había despertado temores ante la posibilidad de que no pudiera concluir su mandato de cinco años en el 2013.