Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, dijo este jueves que su país no protegerá "ni a corruptos ni a criminales" al referirse al polémico caso del suspendido gobernador boliviano que polarizó las posiciones en su gobierno.

Lugo respondió así a su colega de Bolivia, Evo Morales, quien había declarado en la víspera que ningún gobierno o país debería proteger la corrupción, al ser consultado sobre el pedido de refugio del gobernador del departamento de Tarija, Mario Cossío, en el vecino país.

Cossío huyó de Bolivia evadiendo un juicio por presunta corrupción y solicitó refugio bajo el argumento de que es un perseguido del gobierno de Morales. Paraguay le otorgó un permiso provisorio de 90 días para permanecer en el país mientras estudia la solicitud.

El caso polarizó las posiciones al interior de la alianza oficialista, con el ala conservadora defendiendo a Cossío y el sector de izquierda de la administración de Lugo presionando por un rechazo al pedido e incluso una expulsión.

"Paraguay no va a apañar a nadie, ni a criminales ni a gente corrupta", dijo Lugo brevemente a periodistas durante una visita a una firma de metales en las afueras de Asunción y agregó que es la Comisión Nacional de Refugiados (Conare) la que tiene la última palabra en la decisión.

La Conare se reunirá este viernes para estudiar la solicitud pero su titular, Felipe Robertti, adelantó que analizar los documentos vinculados a las acusaciones a Cossío demandaría más tiempo.

El organismo, integrado por representantes del Poder Ejecutivo y del Congreso, tiene 90 días de plazo para emitir una resolución.

"Mañana se pondrá en conocimiento de los miembros de la comisión los documentos que se han arrimado estas dos semanas", desde que se formalizó el pedido, dijo Robertti a Reuters.

Morales dijo este martes que el asunto no afectará las relaciones entre ambos países, que han tenido un creciente acercamiento desde que Lugo llegó al poder hace poco más de dos años con acuerdos sobre temas limítrofes, fluvial y de energía.