Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, quien está bajo tratamiento para combatir un cáncer, pidió este martes evitar las especulaciones sobre su estado de salud, buscando poner fin al debate sobre si está en condiciones de seguir gobernando.

Lugo fue diagnosticado de cáncer linfático hace dos meses y sufrió una trombosis que motivó un traslado de emergencia a Brasil, donde estuvo hospitalizado en terapia intensiva y fue dado de alta la semana pasada.

"Ruego a todos y todas seguir este proceso con serenidad, escuchando la verdad científica que nos ofrecen los médicos, evitando cualquier especulación", dijo el presidente en un mensaje a la ciudadanía.

"Vamos por buen camino", agregó Lugo, quien ha sido sometido a tres sesiones de quimioterapia para tratar el cáncer y tendrá una cuarta el viernes.

Los médicos del presidente, un ex obispo católico de 59 años, dijeron que los nódulos detectados inicialmente desaparecieron y que no se observaron nuevas lesiones, por lo que el cáncer había retrocedido.

No obstante, Lugo tendrá que completar el tratamiento de seis sesiones hasta diciembre y pasar al menos dos años sin que aparezcan nuevos nódulos antes de ser declarado como curado.

El mandatario aseguró que su equipo médico dará a conocer información semanal sobre su estado para mantener actualizada a la ciudadanía, ante quejas de la oposición por diagnósticos encontrados y algunas voces que le pedían dar un paso al costado para concentrarse en su recuperación.

"Este, aparte de ser un tema de salud del presidente, un hombre público, es la salud de un ser humano que tiene derecho a la dignidad y los resguardos de la ética médica", dijo Lugo, un socialista que fue electo en el 2008 para un mandato de cinco años.

Cambios militares. El presidente, quien en sus dos años de gobierno cambió cuatro veces la cúpula de las fuerzas armadas, se refirió también a los cambios militares ocurridos durante su internación, que generaron desconfianza en filas de la oposición.

"Vagos son los intentos por generar controversias en este ámbito cuya disciplina es una condición histórica de buen funcionamiento", señaló Lugo.

La cúpula militar dijo en un comunicado que las modificaciones respondieron a una orden verbal directa de Lugo y que debían efectuarse para cumplir con plazos establecidos por el Ministerio de Hacienda.

En el mismo sentido, el mandatario dijo que como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas impartía órdenes escritas y verbales sobre su organización y que éstas disposiciones eran indelegables.