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Presidente paraguayo reconoce traspiés durante segundo aniversario de su victoria
Martes, Abril 20, 2010 - 14:33

"No vamos a pedir paciencia ni nos vamos a excusar de la ciudadanía por la velocidad de las respuestas que ellos esperaban y que nosotros no hemos respondido", dijo el presidente Luego.

Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, recordóeste martes el segundo aniversario de su histórica victoria en las urnas,reconociendo que no llenó la totalidad de las expectativas ciudadanas,en medio de críticas por los resultados poco perceptibles de su gestión.

Lapopularidad del ex obispo católico que acabó con más de seis décadas de gobierno del conservador Partido Colorado, cayó moderadamente desde queasumió la presidencia con cerca del 70% de aceptación.

La mayoría califica hoy a su gobierno como regular, según los últimos sondeos de opinión.

Enuna entrevista con la televisión, Lugo dijo que los organismosestatales no tuvieron la capacidad de respuesta adecuada parasatisfacer las grandes expectativas de la población, pero que elbalance final de los últimos dos años fue "bastante positivo".

"Novamos a pedir paciencia ni nos vamos a excusar de la ciudadanía por lavelocidad de las respuestas que ellos esperaban y que nosotros no hemosrespondido. Yo creo que hubo avances, creo que la gran mayoría todavíamantiene intacta la ilusión", dijo el presidente al Canal SNT.

Lospartidos y movimientos que apoyan a Lugo esperan reunir más tarde elmartes a unas 20.000 personas en Asunción en una manifestación paraconmemorar la fecha, en la que no participará la facción delvicepresidente Federico Franco, quien mantiene constantes roces con elgobernante de izquierda.

"No fuimos invitados", dijo Franco,quien el pasado domingo organizó su propia caravana de automóviles yreunió a unos 2.000 adherentes en el centro de Asunción bajo laconsigna de exigirle al presidente un cambio de rumbo.

Gobernabilidad. Lugoprometió mejorar la calidad de vida de una mayoría pobre y acabar condécadas de corrupción en la administración del Estado, pero no pudoarticular alianzas políticas que le permitan ejecutar sus planes ygobernar con tranquilidad.

El gobierno puso en marcha variosproyectos sociales y atacó la corrupción enquistada en algunosministerios pero muchos de los que apoyaron "el cambio" se mostrarondecepcionados.

Para el sociólogo José Nicolás Morínigo, elpresidente tuvo una suerte de deterioro en su imagen moral por lasdenuncias de paternidad de tres mujeres, dos de las cuales llevaron suscasos a la justicia, y el reconocimiento de un hijo producto de unarelación cuando todavía era obispo católico.

Aplacado elrevuelo, los cuestionamientos fueron en torno a su capacidad deliderazgo para manejar temas delicados como recientes denuncias decorrupción contra funcionarios, la intrincada relación con elvicepresidente y los constantes roces con el Congreso de mayoríaopositora.

"Creo que Lugo tendría que dejar de pensar entérminos de mediano y largo y ajustarse a la expectativa que tiene y laresponsabilidad respecto a este tiempo", dijo Morínigo a Reuters.

"Losegundo es que funcionen las instituciones. El Parlamento es unainstitución y hay que establecer un diálogo", añadió en referencia alos intentos de establecer una agenda coordinada entre ambos poderesque naufragaron el último año.

El Congreso interpeló a másfuncionarios del gobierno de Lugo que de ninguna otra administración,rechazó la designación de al menos cinco embajadores y la contrataciónde algunos créditos, además de recortar el presupuesto de programassociales.

"Creo que hubo en ciertos aspectos muchairracionalidad en el Parlamento. Pero nosotros seguiremos insistiendoen las propuestas y proyectos de ley que necesitamos", aseveró Lugo.