Asunción. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, reemplazó a su ministro de Defensa cuando el Congreso se preparaba para destituirlo por mal desempeño de funciones, en un hecho que sumó una nueva fricción en la difícil relación entre el Ejecutivo y el Legislativo.

El ministro Luis Bareiro Spaini puso el cargo a disposición del mandatario este lunes, días después de que la Cámara de Diputados aprobara un juicio político en su contra y cuando el Senado se disponía a juzgarlo tras el robo de tres fusiles de guerra de una unidad militar.

Bareiro será reemplazado desde este miércoles por Cecilio Pérez Bordón, un general retirado que ocupaba el viceministerio de Defensa, anunció a periodistas el ministro de Comunicaciones, Augusto Dos Santos.

Pérez Bordón fue jefe del Ejército durante el gobierno del antecesor de Lugo, Nicanor Duarte.

"Era la salida esperada porque ya estamos hablando de una cuestión prácticamente consumada", dijo el diputado Carlos María Soler del opositor partido Patria Querida, en referencia a la posible destitución del funcionario en la Cámara alta.

El juicio a Bareiro fue pedido por el Congreso de mayoría opositora y representó una señal de alerta a otros miembros del gabinete de Lugo, un socialista moderado de 59 años que fue diagnosticado recientemente con cáncer.

El ministro, identificado como uno de los hombres de izquierda del gabinete y quien tuvo un voto de censura anterior en el Congreso, fue convocado a dar explicaciones tras el robo de los fusiles, pero no atendió el llamado argumentando que no podía comentar un hecho que estaba siendo investigado.

Paralelamente divulgó un comunicado diciendo que era víctima de una persecución que tenía como objetivo final la destitución del propio Lugo.