Asunción. La cuarta quimioterapia a la que fue sometido el presidente paraguayo, Fernando Lugo, para combatir un cáncer linfático transcurrió sin incidentes y el mandatario planea descansar los próximos dos días en su residencia, dijo este viernes uno de sus médicos. 

Lugo fue hospitalizado para continuar con el tratamiento que inició a comienzos de agosto cuando fue diagnosticado de un linfoma no Hodgkin con compromiso óseo y que se extenderá hasta diciembre con otras dos sesiones de quimioterapia.

El mandatario recibió los medicamentos que le son administrados vía endovenosa luego de comprobar el funcionamiento del catéter que tiene implantado para evitar un nuevo episodio de trombosis como el que sufrió hace dos semanas y que obligó su traslado de urgencia a Brasil.

"Después de la trombosis era necesario comprobar que no hubiera una retrombosis del catéter. O sea, primero se hizo una documentación de que todo eso estaba permeable y luego se hizo la quimioterapia", explicó el hematólogo Alfredo Boccia, portavoz del equipo médico que lo atiende.

Lugo fue tratado por la trombosis en Brasil, donde estuvo hospitalizado cuatro días y dos en terapia intensiva.

El mandatario dijo al regresar que su salud estaría algo delicada hasta diciembre pero que luego retomaría con mayor ímpetu sus actividades para recuperar el tiempo perdido, en medio de temores de políticos locales sobre si estaría en condiciones de seguir gobernando.

Boccia dijo que el presidente descansará el fin de semana en su residencia y volverá al ruedo el lunes, cuando planea presidir una reunión de ministros. La semana siguiente a la quimioterapia deberá extremar cuidados para evitar infecciones por una baja en las defensas.

El médico agregó que la próxima sesión tendrá lugar el 6 o 7 de noviembre y que el presidente, de 59 años, seguirá medicado con anticoagulantes.