El presidente peruano, Ollanta Humala, anunció este viernes la captura de un grupo de rebeldes y el rescate de niños retenidos por guerrilleros en Perú, lo que desviaba el foco de atención de una violenta protesta contra un plan minero que golpeó a su gobierno a casi un año en el poder.

Acabando con días de silencio y críticas por la muerte de cinco personas en las protestas, Humala dijo que la policía capturó a once rebeldes y se liberó a once niños que estaban en manos de miembros de Sendero Luminoso en la zona selvática de San Martín de Pangoa, a 450 kilómetros al este de Lima.

"La operación se ha llevado con mucho cuidado para evitar un derramamiento inútil de sangre o que se ponga en riesgo la vida de estos menores de edad", dijo el mandatario a periodistas.

Humala, un militar retirado que combatió al grupo rebelde entre 1980 y 1990, viajó hasta la base militar de Mazamari, cercana a la zona de la captura, donde mostró armas incautadas y cuadernos de adoctrinamiento "con ideología insana" para los niños, según imágenes difundidas por la televisión estatal.

Allí, el mandatario visitó a los niños que los rebeldes han venido secuestrando de las comunidades pobres de la zona, una práctica que realizan desde hace años para adiestrarlos como combatientes y luego enfrentarlos con las fuerzas de seguridad.

"Despiertan una ternura, las criaturitas no tienen culpa de nada, son víctimas de una circunstancia que les ha tocado vivir. Nuestro deber como Estado es recuperar a los niños y darles una oportunidad", dijo Humala en la base militar.

El presidente anunció la operación militar tras conocerse esta semana que un soldado fue abatido en una zona andina por un francotirador de Sendero Luminoso y un dirigente de una comunidad fuera asesinado por guerrilleros tras acusarlo de colaborar con las fuerzas armadas, según fuentes policiales.

El más importante golpe de los rebeldes se produjo en abril, cuando secuestraron a más de 30 trabajadores de una empresa de gas y mataron a varios militares y policías, una acción que generó la renuncia de los ministros de Interior y Defensa.

Si bien los analistas creen que los rebeldes no representan un riesgo potencial para la estabilidad del Estado peruano, sus ataques y emboscadas han dejado más de 60 policías y militares muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en los últimos tres años.

Sendero Luminoso, que tuvo su apogeo en las décadas de 1980 y 1990, actúa en alianza con el narcotráfico, según la policía.

Sacerdote para mediar protesta. Humala había enfrentado en los últimos días duras críticas por la forma en que intentó desactivar las protestas contra el proyecto de más de US$5.000 millones Minas Conga, de la estadounidense Newmont, que además de las víctimas fatales ha dejado más de 30 heridos.

"Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas que nos duele como peruanos a todos, particularmente al gobierno. Queremos ser críticos con el accionar también de determinados policías que tal vez han fallado en la parte de previsión", dijo el presidente.

La carga contra Humala ha aumentado las presiones por cambios en su gabinete a pocos días de cumplir un año en el gobierno, incluso su propia vicepresidenta, Marisol Espinoza, ha descalificado al primer ministro, Oscar Valdés, como "actor válido" para resolver el conflicto minero.

En busca de encontrar luces en el túnel, el presidente Humala propuso este viernes al sacerdote católico Miguel Cabrejos como mediador en busca de detener las protestas antimineras en la región norteña de Cajamarca.

"No cesaremos en buscar el diálogo y estamos proponiendo al monseñor Cabrejos para participar en este espacio de diálogo en Cajamarca a fin de poner los paños fríos", agregó Humala.

Cabrejos, Arzobispo de la región norteña de Trujillo y ex presidente de la Conferencia Episcopal Peruano, dijo luego que aceptaba la propuesta e invoco a la paz social en el país.

El desarrollo del proyecto Minas Conga de Newmont había estado parado desde noviembre por una sucesión de protestas de pobladores que temen que su explotación pueda dañar sus fuentes de agua y causar contaminación en Cajamarca.

La minería es clave para la economía de Perú, porque aporta 60% de las exportaciones totales del país.

Hace dos semanas, Newmont comenzó la construcción de los reservorios de agua para garantizar su suministro a las comunidades cercanas que viven de la agricultura y la ganadería, antes de desarrollar las instalaciones propias de la mina.

Desde Cajamarca, los líderes antimineros dijeron que recibirán el lunes al religioso, pero propusieron la inclusión en las conversaciones de un segundo sacerdote, Gastón Garatea.

El presidente de la región de Cajamarca, Gregorio Santos, afirmó que solicitarán sin embargo el levantamiento del estado de emergencia que rige en tres provincias cajamarquinas donde se produjeron acciones violentas en los últimos días, y el retiro de las fuerzas armadas y de la policía nacional.

Asimismo "vamos a pedir la suspensión de las obras de Newmont", en referencia a la anunciada construcción de reservorios de agua, agregó la autoridad de Cajamarca.