Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, viajó este viernes a una convulsionada zona del sur del país, tras la muerte de un joven indígena mapuche en un operativo policial, lo que levantó polvareda y puso en jaque un plan para sacar adelante una de las regiones más empobrecidas.

El viaje del mandatario a la Araucanía ocurre luego de que en la víspera designó a un nuevo jefe de gobierno en la zona, en medio de críticas por la muerte del comunero Camilo Catrillanca.

El joven de 24 años murió baleado cuando la policía entró a terrenos de una comunidad indígena como parte de una persecución luego de un robo en una ciudad cercana. Tras negar la existencia de grabaciones sobre el operativo, se descubrió que agentes destruyeron un video clave del incidente.

La muerte de Catrillanca provocó la renuncia de dos oficiales de alto rango de la policía y la baja de cuatro agentes por su eventual responsabilidad. También costó la salida del gobernador regional y desató protestas en la capital y en la Araucanía.

Se espera que el presidente refuerce su compromiso anunciado en septiembre de un plan de US$24.000 millones con el que busca poner fin a un histórico conflicto entre el Estado y comunidades indígenas.

El viaje de Piñera se realiza bajo estrictas medidas de seguridad, por la posibilidad de manifestaciones, más aún cuando jefes de la etnia mapuche sugirieron al mandatario que no era prudente que se trasladara a la Araucanía.

Se espera que el presidente refuerce su compromiso anunciado en septiembre de un plan de US$24.000 millones con el que busca poner fin a un histórico conflicto entre el Estado y comunidades indígenas de la zona.

El excandidato presidencial y senador opositor Alejandro Guillier dijo en su cuenta de Twitter que esperaba que el mandatario "pida perdón a nombre del Estado de Chile a la familia de Camilo Catrillanca. Será un gesto de gran simbolismo y humanidad para recuperar las confianzas que tanto necesitamos".

En la antesala del viaje, el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, dijo a Reuters que no se prevén cambios al plan tras el incidente y las protestas en la zona y que por el contrario estos hechos reafirman la necesidad de impulsar esta iniciativa.