Seúl. El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, dijo este miércoles estar listo para reunirse "en condiciones justas" con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en caso de que puedan lograrse "resultados concretos".

Del mismo modo, Moon Jae-in subrayó que la desnuclearización de la península sigue siendo una meta básica e irrenunciable de su Gobierno después de que el martes ambas Coreas acercaran posturas para aliviar tensiones en una reunión histórica.

"Las desnuclearización de la península coreana es el camino y la meta para la paz. Una desnuclearización que sea declarada conjuntamente por las dos Coreas. Esa es una postura básica a la que nunca podemos renunciar", dijo Moon en su discurso de Año Nuevo pronunciado en Seúl.

Representantes de Corea del Norte y Corea del Sur mantuvieron este martes el primer encuentro directo en dos años. Ambas partes acordaron reunirse tras un sorpresivo giro en la actitud del líder norcoreano, que se mostró partidario de rebajar las tensiones en un discurso pronunciado con motivo del Año Nuevo.

"Las desnuclearización de la península coreana es el camino y la meta para la paz". Moon Jae-in.

Corea del Sur continúa la senda de la presión. Moon negó a su vez que la vía de dialogo abierta este martes vaya en contra de la estrategia para presionar a Pyongyang de cara a que abandone su programa nuclear.

"Hemos iniciado el diálogo con Corea del Norte, pero dado que el tema nuclear está sin resolver, la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur) va a continuar por la senda de la presión y las sanciones junto al resto de la comunidad internacional", explicó.

El presidente también negó que Seúl esté planeando levantar provisionalmente algunas de las sanciones que ha aprobado contra Pyongyang por sus programas de armas, para así posibilitar que miembros del régimen –que tienen prohibida la entrada en el Sur en virtud de estas sanciones– puedan viajar a los JJOO de PyeongChang.

Los analistas opinan que el intento del líder norcoreano, Kim Jong-un, de restablecer el diálogo con Seúl podría ser una táctica para distanciar a Estados Unidos y Corea del Sur.  Las dos Coreas están técnicamente en guerra. El conflicto bélico entre 1950 y 1953 concluyó con un alto el fuego, pero nunca se firmó un tratado de paz.