Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó que la lucha contra “ese enemigo dificilísimo” que es el tabaco tiene “un consenso nacional” en el país, pero destacó el énfasis “capital” que se impulsó para limitar el consumo de tabaco durante el gobierno de Tabaré Vázquez.

El mandatario sostuvo que la principal adicción de la época es “el excesivo amor al dinero”, en alusión al juicio que la tabacalera Philip Morris International (PMI) inició contra el Estado uruguayo.

Estas afirmaciones fueron en el marco de la ceremonia de apertura del la cuarta reunión de los países firmantes del Convenio Marco para el Control del Tabaco, que se realiza en Punta del Este con más de 1.000 congresistas, entre autoridades públicas y representantes de organizaciones no gubernamentales de todo el mundo.

“Hay muchas adicciones que están jaqueando la vida pero no es menor, y las multiplica a todas la gran adicción de nuestro tiempo: el excesivo amor al dinero que termina complicando la existencia y la persistencia, de todas las otras adicciones, que se transforman en negocios fenomenales”, agregó Mujica. “Así pues –prosiguió- nuestro pequeño país ha sido un franco laboratorio práctico de acciones por el bien de la humanidad, pero también un laboratorio de enfrentamiento con una multinacional que tiene que ver mucho con el comercio del tabaco y con todo lo que ello significa”.

Señaló luego que por su lucha contra el consumo el país se ha transformado “en un doble campo de experimentación en el terreno de la ciencia y de la vida, y también para dar una prueba del uso de los resortes jurídicos, para complicarle la vida y la soberanía a una pequeña nación que tiene la osadía de defender la salud de su gente”, dijo aludiendo al juicio promovido por la multinacional tabacalera.

“Voluntad política”. Por su parte, el ministro de Salud Pública, Daniel Olesker dijo que la pulseada contra las tabacaleras “se gana, primero, con voluntad política, segundo con conciencia ciudadana y tercero con normas legales que de alguna manera generen las condiciones para ello”.

Manifestó que el apoyo político está y también la declaración de la Organización Panamericana de la Salud y el respaldo de todas las bancadas. “Pero el principal apoyo es el que sentimos de los cuatro partidos políticos con representación parlamentaria, que están junto a nosotros al pie del cañón en esta cruzada”, agregó.

El secretario de Estado dijo también que “por muchos años se va a hablar de la ronda Uruguay en materia de lucha contra el tabaco” y dijo que es a la salud lo que la ronda Uruguay del GATT es a la economía.

En cuanto a cifras, Olesker destacó que la reducción del consumo del tabaco es del orden del 25%, la de infartos de miocardio, comparando un años antes y un año después de la ley antitabaco de Uruguay, descendió 17% y también hubo una reducción de las partículas derivadas del consumo de tabaco, con el mismo parámetro.

“Pero el principal resultado que tiene que tener esta política –dijo el ministro- es que cada vez menos generaciones ingresen a fumar. Ese resultado, a largo plazo, nos garantiza que en un determinado período no tendremos fumadores en el país”.

Acerca del juicio con la tabacalera Philip Morris, Olesker dijo que se está en la etapa de arbitraje. “Los derechos a la salud y a la vida están por encima de todos los derechos”, agregó.

La vía diplomática. El ex presidente Vázquez, quien también acudió a la conferencia, dijo a radio Carve que queda mucho por hacer a nivel de gobierno, especialmente en lo que tiene que ver con el tratado de inversiones que Uruguay tiene con Suiza, donde la tabacalera Philip Morris Internacional tiene la casa matriz.

Vázquez dijo que de ese tratado se podrían “excluir los productos que causen daño para la salud de la población”. Asimismo, agregó que Suiza tiene leyes antitabaco tanto o más severas que las uruguayas.

El ex presidente dio cifras y dijo que su lucha contra el tabaquismo no es un capricho. Recordó que “la pandemia del tabaquismo, ocasiona más de 7 millones de muertes por año en el mundo”.

Hizo una comparación con la situación generada por la gripe H1N1. “Cuando apareció la gripe H1N1 se generó una inquietud muy grande en la población mundial. En un año, esta gripe mató 18.500 personas en el mundo. En ese mismo año, el tabaco mató a más de 7 millones de personas en el mundo. Esto habla de la gravedad que tiene esta pandemia como no ha conocido otra la humanidad”.