Santiago. Los presidentes de Chile y Perú coincidieron este miércoles en que las relaciones bilaterales de ambos países deben avanzar con fuerza e ir más allá de las diferencias que puedan surgir entre ambos producto del diferendo marítimo que los enfrenta en la Corte Internacional de La Haya.

Ambos mandatarios manifestaron sus coincidencias al término de una reunión de trabajo sostenida en la sede del gobierno chileno.

Sebastián Piñera sostuvo que Chile y Perú tienen una clara diferencia marítima y que es de público conocimiento las posiciones de ambos gobiernos al respecto. Sin embargo, la autoridad afirmó la necesidad de ir avanzando con fuerza y mayor celeridad en la integración entre ambos países y destacó las relaciones comerciales y la serie de acuerdos bilaterales para el desarrollo de sus relaciones, como un acuerdo de interconexión eléctrica entre Chile y Perú para el beneficio de los dos países.

Piñera remarcó que Chile se ha transformado en el tercer socio comercial de Perú, tras China y Estados Unidos y en su principal aliado comercial dentro de la región latinoamericana. 

Alan García, a su vez, afirmó que su país aceptará el veredicto de la corte internacional y recordó que Perú no pretende ser un paria del concierto internacional. García hizo un llamado a los empresarios peruanos a invertir en Chile y destacó que a su país le interesa que a su vecino del sur le vaya bien económicamente, porque es un beneficio para todos.

García destacó que Chile y Perú tienen modelos de democráticos y de crecimiento adecuados y en ese contexto, el planteamiento de diferencias debe hacerse en terminos de dominio de productividad y no llegar al uso de armas y fuerza militar.

El presidente de Perú admitió que las relaciones de los países tienen momentos diferentes, pero que no hay que quedarse anclado en los momentos más difíciles.

El presidente chileno sostuvo que las opciones frente al diferendo marítimo que enfrenta a ambos países tenían tres opciones: enfrentarse o ignorarse, o bien, como tercera opción, ir avanzando "con mucha fuerza" en una serie de otros aspectos, como el desarrollo de su intercambio comercial, la homologación de gastos militares que transparenten los gastos en defensa y acuerdos en el sector eléctrico y de fronteras, entre otros.