Montevideo. El presidente de Uruguay, José Mujica, fue uno de los primeros mandatarios en mantener un encuentro con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff. En este primer contacto, ambos jefes de Estado estipularon que cada tres meses mantendrán una reunión para tratar temas relativos a los gobiernos y la región.

Mujica manifestó este lunes, al ser entrevistado en radio El Espectador, que existen varios temas que quedaron pendientes en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que intentarán cerrarse en la administración Rousseff.

“Buscábamos colocarnos lo mejor posible ante la nueva realidad política de Brasil”, dijo Mujica al referirse al anuncio realizado la semana pasada sobre la elección de la norma japonesa-brasileña para la TV digital.

Mujica indicó que durante 2010 se lograron “unas cuantas cosas desde el punto de vista práctico”. A modo de ejemplo, mencionó la interconexión eléctrica con Brasil como uno de los temas que se negoció el año pasado, pero quedó pendiente.

“Tenemos que dar el otro paso, concretar esto que es un acuerdo pendiente que teníamos con el gobierno de Lula y es una de nuestras preocupaciones. El mecanismo está, el problema ahora es la discusión de precios”, dijo el presidente, quien agregó que Uruguay busca seguridad de abastecimiento y un precio razonable.

Otro de los temas pendientes es la financiación para la terminación de los trabajos de la línea ferroviaria que va a Rivera y que empalmará con el ferrocarril brasileño.

Una tercera cuenta con Brasil, que se encuentra en proceso de licitación, es el nuevo puente sobre el río Yaguarón que desembocará en la cabecera de la ruta 26. Mujica indicó que la nueva mandataria “estaba bastante interiorizada” sobre estos temas.

El puerto de aguas profundas en Rocha es otro asunto en el que el gobierno intentará avanzar. “No tenemos con claridad el rumbo que tomará Brasil en este tema, pero nosotros tenemos que consultar a los vecinos, en el sentido de una participación que asegure la posibilidad de mercado para este puerto. Intentamos evitar una posible guerra de puertos en el futuro conciliando intereses”, dijo.

En materia comercial, el presidente indicó que quedan “varias cuentas pendientes” porque existen intereses “contrapuestos”, pero al mismo tiempo consideró que “insistiendo, con inteligencia diplomática, con constancia y contando con la voluntad de los gobiernos locales hay un signo positivo para el comercio uruguayo”.

Conaprole o la carne de cerdo fueron mencionados como productos uruguayos que son “bien ponderados” en Brasil y que necesitarán de mucho trabajo para que ingresen de forma masiva a ese país.