Caracas. En la campaña de las primarias para la elección legislativa de septiembre en Venezuela el presidente Hugo Chávez definió los bandos que se enfrentan: él, que busca resolver los problemas del país, contra mentirosos, egoístas y delincuentes opositores que defienden al "imperio".

El militar retirado, triunfador en una docena de elecciones y derrotado sólo en una, agita la política local con un planteamiento de malos contra buenos que le ha rendido frutos en el pasado, pese a que vive uno de los mayores bajones de popularidad de sus 11 años de Gobierno.

Analistas prevén que el mandatario gane, pero durante la campaña el país se sumirá en la discordia.

"Nosotros representamos lo nuevo, la patria, ellos son la antipatria. Nosotros el amor, ellos el egoísmo. Nosotros los valores humanos, la igualdad (...) ellos lo inhumano, ellos la ambición", dijo Chávez días atrás en una reunión ministerial televisada en la que ordenó trabajar con eficiencia.

Además comentó que la inseguridad -que sondeos encuentran como el problema más grave por los muertos que deja diariamente- decaerá en dos años al consolidarse la Policía Nacional; que resolverá el déficit eléctrico que genera apagones en todo el país y que construirá viviendas.

Por su parte, la pelea interna de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) resuena en medios de comunicación nacionales y es previsible que se prolongue más allá de la presentación de sus candidatos definitivos, en medio de ataques de Chávez quien los fustiga por su método para seleccionarlos.

El Gobierno permitirá que unas 3.500 personas participen en primarias por 110 cargos uninominales y reserva 55 puestos para acuerdos, mientras en la oposición competirán unos 22 cargos y los restantes se definirán mediante pactos entre sonoros enfrentamientos.

Asunto de dinero. Según Ramón José Medina, que lidera la comisión técnica para las primarias de la MUD, las diferencias dentro de la oposición se derivan de su pluralidad y la falta de dinero.

"Están participando en la Mesa de Unidad más de 30 organizaciones políticas y sociales. Ponerlas de acuerdo dentro de un proceso democrático no resulta tan fácil como pasa en un partido monolítico donde sólo una palabra basta", dijo Medina a Reuters refiriendo el férreo control de Chávez sobre el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Las primarias de la oposición costarán unos 5 millones de bolívares (más de US$1 millón). Los partidos financiarán 60% y el resto los propios candidatos. Según Medina, en los circuitos más costosos se pagará hasta 17.000 bolívares.

Pero Chávez afirma que la Mesa "vende" los cupos.

"Ahí están los códigos claritos (...): plata (dinero). Si tienes plata: paga. No importa si robaste un banco. Ellos no preguntan de dónde viene el dinero", aseguró.

El mandatario argumentó que quienes ganen representarán "a quien pagó (...) no importa si es narcotráfico; si es un dinero, obtenido honestamente; si es producto de atraco a un banco; si es producto de un secuestro; de un delito; de un Gobierno extranjero".

Chávez también ha asegurado que sus adversarios pretenden llevar ladrones y asesinos a la Asamblea Nacional haciendo referencia a los llamados presos políticos, todos procesados por delitos comunes, porque existen acuerdos para postular a algunos de ellos y permitirles así la salida de la cárcel.

Pero el Gobierno resta importancia al tema calificándolos como "políticos presos" y se han producido nuevas detenciones que sus adversarios consideran amenazas contra el disenso.

El dirigente del pequeño partido Copei, Oswaldo Álvarez Paz, fue arrestado en marzo tras insinuar en televisión que Chávez estaría vinculado a la guerrilla colombiana.

Campaña menuda. El oficialismo y la oposición contarán con el apoyo del Consejo Nacional Electoral (CNE) para sus primarias y aunque la MUD asegura que sólo se trata de una cuestión logística y que está poniendo el personal que intervendrá en los comicios, le resultará difícil volver a cuestionar al árbitro.

En 2005, los adversarios del Gobierno se retiraron de la elección legislativa diciendo que el CNE se parcializaba por Chávez y el mandatario se quedó con todos los diputados.

En septiembre, el bando que conquiste 110 escaños tendrá todo el poder con las dos terceras partes del Legislativo lo que le permitirá aprobar cualquier tipo de leyes, incluyendo habilitantes que permiten a Chávez legislar por decreto y las orgánicas. La minoría, sólo podrá objetar ruidosamente.

Durante la campaña por las primarias, Chávez se proclamó conciencia de sus seguidores para evitar peleas internas que dañen su revolución y ordenó a la televisión oficial resaltar los errores de sus adversarios en su enfrentamiento interno.

El PSUV prohibió a los precandidatos hacer publicidad en medios de comunicación masivos -al igual que la MUD-, atacar la revolución y hacer campaña sucia contra sus contrincantes. La tolda dice que financiará la elección con contribución de su militancia, aunque la oposición la acusa de usar dinero del Estado.

Analistas auguran el triunfo de Chávez, que se ayudará con una cuestionada ley electoral, aunque el mandatario ha pedido a la Asamblea actual aprobar toda la legislación socialista antes de finalizar su ejercicio.

Sin embargo, el oficialismo se garantizó la posibilidad de modificar el funcionamiento del Poder Legislativo al adelantar la elección prevista para diciembre y dejar sin cambio la fecha para que asuma la nueva Asamblea en enero.