Bogotá. Fiel a la premisa de que ‘el que pega primero pega dos veces’, el ex representante a la Cámara, David Luna, inició su campaña por la alcaldía de Bogotá, que se define en octubre próximo. Ya tiene conformado su equipo de trabajo y está construyendo la propuesta para hacer de la capital una ciudad mejor. Entre sus objetivos, este candidato le apuesta a una estrategia de seguridad para hacer de Bogotá un lugar más tranquilo y atractivo para la inversión.

-La movilidad en Bogotá es un caos. ¿Cuál es la alternativa: continuar con Transmilenio o apostarle al metro?

-Bogotá necesita de un sistema de transporte público multimodal (bus, metro, tren, carro y medios no motorizados) que se complemente para garantizar la movilidad . Sistemas como Transmilenio no son excluyentes de sistemas como el metro.

-¿El Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) es acorde con las necesidades de la ciudad?

-Un esquema tipo SITP es necesario. Sin embargo, la entrada en operación no debe hacerse a cualquier precio. ¿Quién va a pagar dichas concesiones relacionadas con los costos de chatarrización y con la rentabilidad fija que se les aseguró a quienes cederán sus buses? La respuesta es simple: por cuenta de una mala decisión política del alcalde Moreno, este costo tendrá que ser cargado a la tarifa que pagan los ciudadanos.

-¿Cuál es su propuesta en materia de seguridad?

-Los bogotanos merecen transitar por las calles sin tener miedo de ser víctimas de un atraco. Trabajaré en el control de los pequeños crímenes, el aumento del pie de fuerza y la profesionalización de la policía. Como parte de una estrategia integral de seguridad y convivencia trabajaré en el fomento de la denuncia ciudadana, la responsabilidad cívica y el respeto por las normas y las instituciones. Asimismo, es urgente desarrollar un verdadero sistema estadístico delincuencial que permita mejorar la inteligencia, atacar y derrotar el crimen.

-¿Cuál será su estrategia para reducir el déficit de vivienda?

-El déficit de vivienda en la ciudad es superior a las 300 mil unidades. A pesar de este grave diagnóstico, la actual administración no ha cumplido ni con el 40% de las 100 mil viviendas que estableció en su plan de desarrollo. Estoy convencido de que la solución a esta problemática no sólo debe estar orientada a cubrir el número de viviendas, sino también a mejorar la calidad.

-Los problemas de transparencia en el manejo de los recursos públicos son evidentes. ¿Cómo combatiría la corrupción?

-La corrupción en la administración es aberrante, vergonzosa y lamentable. Los nuevos y mejores tiempos para Bogotá sólo son posibles bajo los principios de un gobierno transparente en sus decisiones y eficiente en su desempeño. Durante mis 16 años como servidor público, la rendición de cuentas ha sido una práctica constante y lo seguirá siendo .

-¿Debe haber sanciones jurídicas contra la actual administración?

-Esta administración ha sido cuestionada como ninguna otra, cuenta con gravísimos escándalos en la contratación y su consecuente retraso en las obras, pero la justicia es la única encargada de definir responsabilidades.

-¿Qué mantendrá de las políticas del Polo Democrático?

-Durante los últimos siete años he sido el mayor crítico de la gestión de la administración distrital. Sin embargo, tengo la firme convicción de construir sobre lo construido y es necesario continuar con políticas como la atención alimentaria, la gratuidad en la educación y la ampliación del acceso a los servicios de salud.

-¿Cuál es la ciudad que espera entregar en cuatro años?

-Después de mi administración, Bogotá será una ciudad con una mejor calidad de vida, apostando por procesos sostenibles, donde cada bogotano se sienta orgulloso de su ciudad. Será una ciudad más digna y más segura, con una de las tasas de homicidios más bajas de América Latina, donde se pueda transitar libre y tranquilamente. Será una ciudad con niños recibiendo una educación de la más alta calidad y con opciones de prácticas culturales, de recreación y deporte que los mantengan alejados de las calles.