Melbourne. El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, se negó a ofrecer al presidente estadounidense Donald Trump asesoramiento sobre el control de armas, días después de un tiroteo masivo en una escuela en Florida, a pesar del éxito su país en reducir la violencia con armas de fuego.

Australia tiene una de las legislaciones sobre control de armas más duras del mundo, introducida después del peor tiroteo masivo de su historia, cuando un hombre armado mató a 35 personas en Port Arthur en el estado insular de Tasmania en 1996.

Australia no ha tenido tiroteos masivos desde entonces.

Pero Turnbull, quien se reunió con Trump para conversar en Washington este viernes, dijo que no ofrecerá ningún consejo a Estados Unidos sobre un tema que está dividiendo a la población.

"Es un contexto completamente diferente históricamente y legalmente," dijo Turnbull en una conferencia de prensa luego de las conversaciones en la Casa Blanca y agregó que estaba satisfecho con el control de armas de Australia.

"Ciertamente no nos atrevemos a brindar asesoramiento político sobre el tema", dijo Turnbull, según una transcripción de la conferencia de prensa emitida por la oficina del primer ministro.

El tema del control de armas en Estados Unidos volvió a estar en el centro del debate el 14 de febrero, cuando un exestudiante mató a 17 personas en una escuela en Florida con un rifle semiautomático AR-15 que había comprado legalmente.

Australia ha prohibido todos los rifles semiautomáticos, las escopetas semiautomáticas y de bombeo. Además, tiene un sistema restrictivo de licencias y controles de propiedad.