Santo Domingo.  El primer ministro de Haití, Laurent Lamothe, se comprometió este miércoles a impulsar los acuerdos alcanzados la víspera con República Dominicana.

"Gracias, ministro de la Presidencia, por el diálogo abierto franco de ayer. Lucharemos para concretar estos logros", escribió Lamothe en Twitter, en referencia a la reunión con el representantes del país vecino el martes para relanzar negociaciones estancadas hace un año.

Lamothe y el ministro dominicano de la Presidencia, Gustavo Montalvo, encabezaron el encuentro que se llevó a cabo en la sede de la Compagnie Industriel Development (Codevi), un parque industrial de capital dominicano ubicado cerca de la localidad de Ouanaminthe, 317 kilómetros al noreste de Puerto Príncipe, la capital haitiana.

La discusión giró en torno a temas de interés bilateral como el comercio, la inmigración y la seguridad en la frontera. Haití y República Dominicana comparten la isla La Española en el Caribe.

De igual forma abordaron una sentencia del Tribunal Constitucional dominicano que el año pasado determinó que los hijos de padres haitianos indocumentados nacidos en República Dominicana no tienen derecho a la nacionalidad de este país debido a la situación irregular de sus progenitores.

En una declaración conjunta, Haití reconoció el derecho soberano de República Dominicana para determinar su política migratoria y las reglas para el otorgamiento de la nacionalidad, aunque solicitó garantías para salvaguardar los derechos básicos de las personas de origen haitiano, a lo que los representantes dominicanos accedieron.

El gobierno dominicano también anunció que en las próximas semanas se avanzará en "legislación adicional para dar respuesta a todos los casos no contemplados en el plan de regularización" lanzado por las autoridades dominicanas.

Al respecto, el dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Vinicio Castillo Semán, pidió este miércoles al ministro dominicano de la Presidencia que aclare al país los alcances del compromiso anunciado en el encuentro de Ounaminthe.

"Según nuestras informaciones, el gobierno haitiano quiere que se otorgue nacionalidad dominicana a todos los hijos de inmigrantes ilegales nacidos en territorio dominicano antes del 2010, lo que representaría una especie de amnistía a través de una nueva ley que anule, en los hechos, los efectos de la sentencia", dijo Castillo.

El representante saludó el hecho de que Haití reconozca el derecho soberano de República Dominicana a decidir sobre la nacionalidad y sobre las reglas de la inmigración.

Pero, planteó, hay que "estar alertas de que no se intente abrir las puertas a cientos de miles de ilegales haitianos que viven en el país y que van a alegar que nacieron en nuestro territorio".

Por el contrario, el ex ministro para Asuntos de Haitianos en el Exterior, Edwin Paraison, destacó los resultados generales de la primera reunión entre las autoridades de República Dominicana y de Haití, alrededor de cuestiones vinculadas a la migración, la frontera, el medio ambiente ,la seguridad y el comercio.

Paraison dijo que esos "grandes temas" que surgieron de preocupaciones sobre todo del lado haitiano, fueron abordados con "una nota más o menos positiva" al final del encuentro, aunque lamentó que la cuestión de la sentencia sobre la nacionalidad dominicana no haya sido abordada con mucha claridad.

República Dominicana ha dado garantías de que el dictamen se aplicará con apego a los derechos humanos, pero Haití teme que la medida afecte a la numerosa comunidad dominico-haitiana radicada en el país.

El primer intento de diálogo fue roto en noviembre pasado, cuando República Dominicana acusó a Haití de desconocer una declaración suscrita por ambos países, y por la participación del presidente haitiano, Michel Martelly, en una reunión en la que la Comunidad del Caribe (Caricom) congeló el ingreso dominicano en ese organismo.

Al mes siguiente, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció en Caracas la creación de una comisión de alto nivel para que República Dominicana y Haití retomen el diálogo que el mismo gobierno venezolano impulsó el año pasado.

El próximo encuentro está previsto el 3 de febrero en territorio dominicano.