Puerto Príncipe. La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, realizó una visita sorpresa a Haití este martes y dijo que quedó impactada por la devastación causada por el sismo del 12 de enero en el empobrecido Estado caribeño.

En su primer viaje internacional como primera dama, la esposa de 46 años del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó una escala en la capital haitiana de Puerto Príncipe, antes de comenzar una visita a México entre el 13 y el 15 de abril.

La primera dama llegó a la ciudad junto a Jill Biden, la esposa del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

"Es impactante. La devastación es definitivamente impactante", dijo Obama a reporteros ante una pregunta sobre sus primeras impresiones tras sobrevolar en un helicóptero del Ejército estadounidense la capital haitiana.

La primera dama fue recibida en el palacio presidencial, parcialmente colapsado, por el presidente René Preval y su esposa.

La primera dama y la señora Biden visitaron un centro para menores víctimas del sismo en Puerto Príncipe, en donde los niños las recibieron con una canción y luego pintaron con ellas.

El sismo del 12 de enero ha sido descrito por algunos expertos como el desastre natural más mortal de la historia moderna y el gobierno de Haití dijo que podría haber causado la muerte de más de 300.000 personas.

Inmediatamente después del movimiento telúrico, el presidente Obama ordenó el envío de miles de soldados y trabajadores de socorro de Estados Unidos para liderar un gran esfuerzo de ayuda internacional.

"La primera dama Michelle Obama y la doctora Jill Biden visitan Haití para recalcar al pueblo haitiano y al gobierno el compromiso de Estados Unidos para ayudar en la recuperación y reconstrucción, especialmente ahora que entramos en la temporada de lluvias y huracanes", dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Trabajadores internacionales de ayuda están luchando por atender a más de un millón de víctimas sin hogar que residen en tiendas de campaña improvisadas y refugios establecidos a través de la ciudad y en otras localidades dañadas.

Las agencias de ayuda han comenzado a trasladar a sobrevivientes hacia asentamientos más seguros.

Pero el temor persiste de que si no se halla una solución más segura y permanente para las miles de víctimas, la inminente temporada de lluvias y huracanes que comenzará el 1 de junio podría causar otra catástrofe humanitaria.

Algunas organizaciones de ayuda han criticado al gobierno y a Naciones Unidas por demorarse en levantar sitios alternativos más seguros.

En una conferencia de donantes en Nueva York, realizada el 31 de marzo, gobiernos, instituciones multilaterales y organizaciones no gubernamentales de todo el mundo prometieron casi US$10.000 millones para la reconstrucción de Haití.