La Paz. La primera huelga nacional en Bolivia contra el gobierno izquierdista de Evo Morales, en demanda de mejores salarios, se cumplía el martes con escaso impacto, afectando parcialmente a escuelas, hospitales y transporte interurbano, reportaron medios locales.

Sectores clave como la industria petrolera y la mayor parte de la minería, el transporte urbano, las aerolíneas, el comercio, la banca y las oficinas públicas funcionaban con normalidad, revelaron recuentos de las cadenas radiales Erbol y Fides.

La protesta de 24 horas, convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), marca el mayor desencuentro entre el líder cocalero Morales y la cúpula sindical que había apoyado casi incondicionalmente su gestión gubernamental iniciada hace poco más de cuatro años.

"No estamos contra el proceso de cambio que encabeza el compañero Evo, pero el aumento de apenas 5% es algo que no podemos aceptar, el gobierno tiene que retroceder en esta medida", dijo a reporteros el secretario ejecutivo de la COB, el minero Pedro Montes.

El líder sindical -tildado de oficialista por sectores radicales y forzado a declarar la huelga en una reunión sindical nacional realizada la semana pasada- restó importancia a la aparente escasa fuerza de la protesta, asegurando en cambio que "éste es sólo el inicio de una lucha larga".

La COB llamó a la huelga exigiendo un aumento salarial mayor al 5% decretado para este año y el gobierno replicó que el incremento compensaba con creces la inflación del 2009, que fue de sólo 0,26%, la más baja en décadas.

"Los sindicatos tienen derecho pero no existe argumento válido para esta protesta", dijo el ministro de Economía, Luis Arce, al reiterar el martes que el porcentaje de mejora salarial era "definitivo" pues "se ajusta a la realidad económica".

La Confederación de Empresarios Privados se alineó con el gobierno, anunciando que acatará el incremento salarial "pese a que es excesivo para muchas empresas", dijo el lunes el líder de esa organización, Daniel Sánchez.

Aunque formalmente respeta la independencia de la COB, Morales tiene en su gabinete a varios actuales o ex dirigentes sindicales: una trabajadora fabril en Trabajo, un minero en el despacho de Minería y líderes campesinas en Desarrollo Rural y Justicia.

En las bancadas de senadores y diputados oficialistas figuran también decenas de sindicalistas.