Dublín. El partido de centro-derecha Fine Gael y el Laborista de centro-izquierda acordaron este domingo formar un nuevo gobierno de coalición, cerrando un rápido pacto que les permitirá presionar a los líderes europeos para que relajen los términos del rescate de 85.000 millones de euros.

El centroderechista Fine Gael, ganador de la elección de la semana pasada, había estado en negociaciones desde este lunes con el partido que terminó segundo, los laboristas de centroizquierda, luego de que los votantes propinaron una derrota histórica al gobernante Fianna Fail por su manejo de la crisis económica de Irlanda.

"Estoy feliz de decir que hemos llegado a un acuerdo, en el que los detalles más finos se están resolviendo para presentarlos a ambos partidos", dijo el designado primer ministro, Enda Kenny, a periodistas.

Los laboristas pedirán tanto a los miembros de su partido como a sus legisladores que aprueben el programa de gobierno más adelante este domingo, mientras que la bancada parlamentaria de Fine Gael también se reunirá para visar el acuerdo.

Durante la campaña, ambos partidos adoptaron posturas opuestas sobre la escala de recortes en el sector público, la división entre impuestos y reducción del gasto, y el marco de tiempo para reducir el déficit de presupuesto a un límite del 3% del producto interno bruto (PIB) fijado por la UE.

Tanto Kenny como el líder laborista Eamon Gilmore dijeron que el acuerdo alcanzado en esos puntos sería hecho público cuando el programa para el gobierno sea publicado más adelante este domingo.

"Ellos son temas que estaremos aprobando en la mañana", dijo Gilmore, agregando que estaba feliz con la estructura del gobierno, pero se rehusó a decir cuántos cargos había conseguido su partido como socio menor en el gabinete.

Ambos partidos utilizaron una plataforma de renegociación del acuerdo de rescate alcanzado en noviembre pasado.

Si bien ellos podrían recibir una tasa de interés reducida en los préstamos, prácticamente se han descartado las exigencias para que los dueños de deuda de bancos irlandeses aguanten más pérdidas.

Kenny reconoció este viernes que muchos gobiernos europeos se oponen a su deseo de hacer que los grandes tenedores de deuda compartan el dolor y un líder le dijo que no habrían "cenas gratuitas".