Quito. El ex presidente de Ecuador, Abdalá Bucaram, fue proclamado candidato del populista Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) a la presidencia del país con miras a los comicios que se celebrarán el 17 de febrero de 2013.

Bucaram, asilado en Panamá desde hace 16 años, fue postulado en una Convención del partido que tuvo lugar en la ciudad costera de Guayaquil (suroeste).

El ex presidente aceptó la designación vía skype, medio a través del cual participó en el evento político de su organización, de la cual es su líder.

Bucaram competirá en la contienda en binomio con la actual asambleísta (legisladora) Denny Cevallos, según resolvió la Convención roldosista.

Abdalá Bucaram, quien gobernó el país por un breve período comprendido entre el 10 de agosto de 1996 y el 6 de febrero de 1997, fue destituido del cargo por el Congreso de la época por "incapacidad mental".

El ex gobernante se exilió en Panamá, donde vive desde hace 16 años, y enfrenta varias causas judiciales por supuesto peculado y hurto de fondos reservados del Estado.

Bucaram, quien es apodado el "loco", retornó a Ecuador en 2005 luego de que el presidente de entonces Lucio Gutiérrez, viabilizó su regreso por la vía de la anulación de los juicios. Aquello, provocó una protesta social que terminó luego con el derrocamiento del poder de Gutiérrez.

El ex gobernante ha sostenido que fue "defenestrado" por una clase política "mafiosa" y "xenófoba" y se ha proclamado "líder de la Patria".

Esta semana, su hijo Dalo Bucaram Pulley, asambleísta y director del PRE, anunció la postulación de su padre a la presidencia en los comicios de 2013, aún cuando no hay certeza de que se llegue a concretar debido a los juicios que tiene pendientes en Ecuador.

"El sentimiento mayoritario de nuestra organización es ratificar la candidatura presidencial de Abdalá Bucaram, toda vez que la Constitución y la ley (electoral) así lo permiten", señaló Bucaram Pulley, el pasado viernes.

En su opinión, no hay impedimento legal para que su padre inscriba la candidatura en el Consejo Nacional Electoral (CNE), ya que no existe una sentencia ejecutoriada y al ser candidato goza de inmunidad.

Pero la situación es confusa, ya que está vigente una orden de prisión preventiva en su contra lo que impediría su regreso a la nación sudamericana pues podría ser detenido.

El Código de la Democracia (ley electoral) permite la inscripción como candidatos a quienes tienen procesos judiciales abiertos, pero no aclara qué sucede con los que tienen órdenes de prisión en su contra, emitidas con anterioridad a su inscripción ante el CNE.