El caso "narcoindultos", como se conoce a las conmutaciones de pena a narcotraficantes durante el gobierno anterior, es abierto y ninguna persona que aún no ha sido comprendida puede sentirse librada, dijo el procurador anticorrupción, Joel Segura.

"Nada está cerrado, todo está abierto. En su momento veremos los elementos que hay para justificar razonablemente una investigación sobre otros sospechosos que habrían intervenido y que no están encausados", explicó a la Agencia Andina.

"Nadie puede sentirse librado, solo una decisión judicial los libra (...). Siempre se ha hablado de personas de los más altos niveles que pudieron haber participado; yo diría que es un caso abierto, veremos lo que se revele en el juicio", añadió el abogado.

Recordó que el caso "narcoindultos" está encaminado y que hay otras personas no absueltas ni con investigación pendiente o en causas por este tema.

"Sin embargo, no es un caso cerrado para ellos, de lo que encontremos en el juicio o en las indagaciones se armarían subsiguientes procesos", indicó.

A la fecha, uno de los principales implicados en el caso "narcoindultos" es el extitular de la Comisión de Gracias Presidenciales del segundo gobierno aprista Miguel Facundo Chinguel, a quien se le atribuye haber liderado la organización que dejó en libertad a presos por narcotráfico a cambio de dinero.

Se le imputan los delitos de asociación ilícita para delinquir, cohecho pasivo propio y cohecho activo genérico en agravio del Estado y la sociedad. El Ministerio Público solicitó que reciba 17 años de prisión.

La exministra de Justicia Rosario Fernández y el investigado por narcotráfico Gerald Oropeza serán dos de los 47 testigos admitidos por el Poder Judicial, en el juicio oral contra los implicados en el caso.