Tegucigalpa. Honduras analizó hace tres años la revisión de los mojones de las fronteras con Nicaragua, El Salvador y Guatemala, pero sólo con este último país se pudo concretar un convenio.

Ese acuerdo dio vida, en 2007, a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) para dar mantenimiento a la frontera mutua, evaluar la necesidad de colocar señales adicionales, y verificar los cursos de los ríos entre ambas naciones.

Fuentes de la cancillería consultadas por El Heraldo aconsejaron que con Nicaragua se podría gestionar la conformación de un órgano similar.

Nicaragua ha denunciado que se han movido tres mojones en la frontera. Se trata de los mojones 16, 17 y 18 que se ubican en tierra firme, entre esteros, muy cerca de las costas del golfo de Fonseca, en las cercanías del Río Guasaule.

El canciller hondureño, Mario Canahuati, aclaró este lunes que fueron movidos por empresas constructoras que sacan arena del río, pero que no se trata de acciones gubernamentales. La cancillería no se pronunció ayer sobre el tema

Ante esta situación, el experto consultado por El Heraldo, planteó la necesidad de revisar los monumentos que dividen las fronteras, pero de manera bilateral y no unilateral.

Honduras ofreció este lunes, mediante comunicado de la cancillería, enviar una comisión de verificación de monumentos al lugar de los hechos.

La fuente consultada por El Heraldo consideró que de nada serviría el envío de esa comisión si no participa el gobierno nicaragüense. El entrevistado recordó que en el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya se logró firmar un convenio con Guatemala para crear una comisión internacional y revisar los mojones pues muchos estaban dañados en esa frontera.

"En aquel entonces, el vicecanciller Enrique Reina planteó la necesidad de crear comisiones similares con El Salvador y con Nicaragua pues muchos mojones estaban deteriorados o los habían dañado", dijo.

Se debe revisar todo. El experto consideró oportuna la ocasión para que Honduras revise toda la monumentación colocada a lo largo de la frontera con Nicaragua.

Hay dos aspectos por los que sugiere una revisión: porque es la monumentación más vieja y porque es la frontera más extensa que tiene Honduras con sus vecinos.

Datos ofrecidos a El Heraldo revelan que Honduras tiene 1.586.5 kilómetros de frontera terrestre con Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

De esos 1.586,5 kilómetros, 966 son con Nicaragua (la más larga) y fue definida en dos partes. La primera mediante el Laudo del Rey de España Alfonso XIII de 1906 y luego en 1960 por la Corte Internacional de Justicia que ratificó el laudo arbitral de 1906.

Honduras tiene otros 374,5 kilómetros de frontera con El Salvador, de los que el Tratado General de Paz firmado en Lima, Perú en 1980, delimitó 232,5 kilómetros y los restantes 142 los definió la Corte Internacional de Justicia en 1992.

Con Guatemala hay una línea divisoria de 246 kilómetros que fueron definidos por el Laudo de Washington firmado el 16 de julio de 1930.

Los obstáculos a vencer. La CILA entre Honduras y Guatemala es una copia de la CILA entre Guatemala y México.

Los primeros diálogos entre Honduras y Guatemala surgieron el 26 de septiembre de 2001, pero el proyecto se concluyó hasta 2007. Uno de los principales problemas para el buen funcionamiento de esa comisión ha sido el presupuestario. Adicionalmente, Honduras ha dado prioridad a la demarcación de la frontera con El Salvador.

El problema presupuestario incluso ha afectado los programas prioritarios de demarcación. Durante 2009 prácticamente no se avanzó en la demarcación secundaria de la frontera con El Salvador.

La creación de una CILA entre Honduras y Nicaragua tendría, además del inconveniente presupuestario, obstáculos políticos, derivados de la crisis política del 28 de junio de 2009. Hay que recordar que Nicaragua no reconoce al gobierno de Porfirio Lobo Sosa.

Adicionalmente, el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, ha acusado a Honduras de formar parte de un complot en contra de Nicaragua en el que también participan Costa Rica y Colombia.

Esa acusación se derivó luego que Honduras, al igual que Costa Rica, solicitara a la Corte Internacional de Justicia participar en el juicio que Nicaragua sostienen con Colombia por la definición de los límites marítimos en el Caribe.

De momento, la Cancillería hondureña ha expresado su voluntad de "reconstruir los monumentos que pudieron haber sido afectados por causas naturales o por intención humana". Pero esos trabajos de reconstrucción no pueden efectuarse de manera unilateral, según la fuente.