La Paz. Centenares de activistas de derechos humanos de Bolivia se manifestaron este sábado frente a la sede central de las Fuerzas Armadas en La Paz, para exigir al Gobierno de Evo Morales que ordene revelar el paradero de izquierdistas desaparecidos durante las dictaduras pasadas.

La protesta y un acto oficial paralelo marcaron las diferencias que persisten en el país sudamericano al celebrarse por primera vez el Día del Desaparecido Político, en coincidencia con el trigésimo aniversario del golpe de Estado que llevó al poder al entonces general Luis García Meza.

Los manifestantes recordaron especialmente al desaparecido líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz, la víctima más destacada de la dictadura de García Meza, criticando a la vez la "falta de voluntad" del izquierdista Morales de ordenar a la cúpula militar que desclasifique archivos de las dictaduras.

"No reclamamos sólo por los restos de nuestros familiares desaparecidos, sino por el liderazgo que ellos representaban", dijo Olga Flores, hermana de un político muerto en un golpe de Estado, en un discurso que precedió a la marcha hasta la sede militar.

La protesta concluyó frente al herméticamente cerrado Gran Cuartel de las Fuerzas Armadas, en cuyo frontis los manifestantes pintaron denuncias de las desapariciones políticas, que sumarían al menos un centenar desde la dictadura militar de Hugo Banzer en la década de 1970, según activistas de derechos humanos.

Morales, entretanto, evitó referirse a las objeciones legales con que la cúpula militar evitó cumplir en los dos últimos años una orden judicial de abrir sus archivos para dar con el paradero de los restos de Quiroga Santa Cruz y otros políticos asesinados durante el golpe del 17 de junio de 1980.

El mandatario indígena prefirió en cambio destacar el apoyo de los militares a su Gobierno, en especial a la política de nacionalización de sectores económicos estratégicos, como los hidrocarburos y la minería.

"Antes las Fuerzas Armadas eran utilizadas por intereses políticos mezquinos y hasta por imperialismos para llevar a cabo golpes de Estado que sangraron al pueblo que salía a defender la democracia (...), ahora los militares contribuyen al desarrollo y al proceso de cambio", afirmó.

En la celebración oficial del Día del Desaparecido, a la que asistieron actuales y pasados líderes sindicales, Morales condecoró a la ex presidenta Lidia Gueiler, la gobernante derrocada por García Meza.

Este último, por su parte, cumple desde mediados de la década de 1990 una condena de 30 años de cárcel sin derecho a indulto.