Nueva York. La policía estadounidense reabrió el puente de Brooklyn después de que más de 700 manifestantes anti-Wall Street fueran arrestados por bloquear el tráfico e intentar una marcha no autorizada a través del arco de la estructura.

En la segunda semana de las protestas que lleva adelante el movimiento "Ocuppy Wall Street", un gran grupo de manifestantes se separó tarde este sábado de la columna que marchaba por la zona peatonal del puente y se instaló sobre los carriles que llevan a Brooklyn.

"Se han emitido más de 700 citaciones judiciales (...) en relación con una manifestación en el puente de Brooklyn a última hora de la tarde después de múltiples advertencias de la policía a los manifestantes para que permanecieran sobre el sendero peatonal", dijo un portavoz de la policía.

"Algunos cumplieron (con la orden) y fueron por la acera sin ser arrestados. Otros avanzaron sobre la calzada de vehículos que va a Brooklyn y fueron arrestados", sostuvo.

El puente fue reabierto al tráfico a las 0005 GMT del domingo, afirmó el portavoz.

La mayoría de los que fueron arrestados fueron detenidos en el puente, recibieron las citaciones y fueron puestos en libertad.

Algunos testigos describieron una escena caótica en el famoso puente colgante cuando un mar de agentes de la policía rodearon a los manifestantes usando una malla naranja.

Algunos manifestantes intentaron escapar mientras los agentes empezaron a esposar a miembros del grupo.

La marcha había comenzado hacia las 15:30 horas del sábado (1930 GMT) desde el campamento de los manifestantes en el parque Zuccotti, en el centro de Manhattan cerca del antiguo World Trade Center. Miembros del grupo han prometido quedarse en el parque durante el invierno boreal.

Además de lo que consideran una fuerza excesiva y un trato injusto a las minorías, incluyendo musulmanes, el movimiento también protesta contra los desahucios, el alto desempleo y los rescates bancarios de 2008.

El campamento de protesta está adornado con pancartas y eslóganes contra Wall Street. Hay una cocina improvisada y una librería, y famosos como el director de cine Michael Moore y la actriz Susan Sarandon han mostrado su solidaridad.

El viernes por la noche, más de 1.000 personas participaron en una marcha pacífica hasta la sede de la policía, a unas pocas manzanas del Ayuntamiento, para protestar por lo que consideraron una dura represión policial a una manifestación anterior.