En cumplimiento a las resoluciones de un ampliado nacional realizado el miércoles, la COB inició este jueves una huelga general indefinida con una protesta que concentró en la ciudad sede de gobierno a trabajadores de varias regiones del país. Exigieron, sin éxito, discutir sus demandas directamente con el presidente Evo Morales.

Este jueves en la noche, tras un ampliado en el que evaluaron la jornada de movilizaciones, decidieron mantener esta exigencia y anunciaron para esta jornada “medidas más fuertes”, según dijo el dirigente cobista Bruno Apaza.

El magisterio, señaló la dirigente Vilma Plata, apoyará todas las medidas de presión y a partir de las 18:00 horas protagonizará una marcha de teas. Dijo que durante los enfrentamientos de ayer con la Policía, cuatro maestros resultaron heridos, uno de ellos de gravedad por el impacto de una granada de gas.

El dirigente José Luis Álvarez sostuvo que, para precautelar la seguridad de los estudiantes, hoy “no habrá clases”, mientras la dirigente del sindicato médico de la Caja Nacional de Seguridad, Nancy Pereira, dijo que este sector también apoyará las protestas.

Este jueves, a las 7.00, el ejecutivo de la COB Pedro Montes anunció el inicio del denominado “bloqueo de las mil esquinas”, que sumado a las marchas que protagonizaron los trabajadores, colapsaron durante varias horas las principales calles de La Paz. Como había ocurrido un día antes, se registraron enfrentamientos con la Policía en inmediaciones de la plaza Murillo.

Aproximadamente a las 11.00, un grupo de trabajadores de la Caja Nacional de Salud interrumpió el tráfico vehicular en la avenida Mariscal Santa Cruz, esquina Colón, y minutos después un grupo de mineros junto a trabajadores, estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés y dirigentes de la Central Obrera Departamental (COD) de La Paz bloquearon todas las vías de acceso a la Plaza del Estudiante.

Al mediodía, otro grupo de maestros rurales y trabajadores de Oruro hicieron lo mismo con las vías de acceso a la autopista La Paz-El Alto, a la altura del puente y la avenida Perú. La medida estuvo liderada por el ejecutivo de la COD de Oruro, Jaime Solares. La protesta se extendió a Miraflores y Sopocachi, donde fue paralizado el acceso al Puente de las Américas. A las 13.00, el centro de La Paz se encontraba totalmente colapsado.

Montes dijo que si el gobierno desea restablecer el diálogo, deberá ser con el Presidente y el Vicepresidente Alvaro García Linera, y pidió a la población entender el reclamo de su sector. El gobierno respondió que no cederá a esta demanda y acusó a los dirigentes de movilizarse con objetivos políticos.

Mancharon con pintura la bandera. Poco antes del mediodía, una columna de trabajadores lanzó piedras y pintura contra la fachada del Ministerio de Trabajo. La agresión llegó incluso a los símbolos patrios. La tricolor y la wiphala, que se encuentran al ingreso de esa dependencia del Gobierno, quedaron manchadas de pintura.

Los gremiales se sumarán a las medidas. El secretario ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia, Francisco Figueroa, expresó ayer su respaldo a las movilizaciones iniciadas por la COB y anunció que su sector se sumará a las medidas posteriores que se vayan a adoptar.

“Nuestra solidaridad total con la COB, estamos en conversaciones porque vamos a unificar las luchas bajo un solo proyecto”, adelantó el dirigente gremial. Según Figueroa, los gremiales y la COB deben luchar por el aumento de sueldos, garantizar el empleo, la inamovilidad de los puestos de venta y que los artículos de primera necesidad no falten en el mercado interno.