Sana. La policía mató a un niño e hirió a cientos de personas en enfrentamientos antes del amanecer en la capital yemení el sábado, mientras que un adolescente de 12 años murió durante manifestaciones contra el gobierno, dijeron testigos.

Un hombre que observaba las protestas desde su oficina en Saná murió tras recibir una bala perdida, según una fuente de seguridad.

Al menos 30 personas han muerto en las manifestaciones por la salida del presidente Ali Abdullah Saleh, que lleva 32 años en el poder en el empobrecido vecino del gigante petrolero Arabia Saudita.

Fuerzas de seguridad enfrentaron a los manifestantes en la capital Saná el sábado, en un aparente esfuerzo para evitar que se expanda un improvisado campamento que aloja a miles de opositores al gobierno.

Un doctor dijo que un niño murió al recibir un disparo en la cabeza. "Creemos que hay alrededor de 300 heridos", agregó.

El Ministerio del Interior acusó a los manifestantes de abrir fuego durante el enfrentamiento y dijo que 161 policías fueron heridos.

"El gas usado por la policía es extraño. Provoca calambres y un colapso del sistema nervioso", dijo el doctor Bashir al-Kahli, que asistía a los heridos. "Muchos de los afectados regresan con complicaciones tras recibir los primeros auxilios", añadió.

El Ministerio del Interior negó haber usado gas nervioso.

En Mukall, residentes dijeron que un adolescente de 12 años murió cuando la policía disparó para dispersar a la multitud.

La violencia estalló un día después de las protestas multitudinarias en ciudades yemeníes, en las que los manifestantes pedían a Saleh que renunciara y rechazaban su oferta de formular una nueva Constitución".