París. Las protestas contra los gobiernos inspiradas en las revueltas populares que derrocaron a los presidentes en Túnez y Egipto están cobrando impulso en todo Oriente Medio y África del Norte pese a las concesiones políticas y económicas anunciadas por los gobernantes.

Por primera vez se reportaron enfrentamientos en Libia, ubicado entre Egipto y Túnez, mientras que nuevas protestas estallaron en Bahréin, Yemen e Irán este miércoles.

Las últimas manifestaciones se produjeron después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comentando el derrocamiento del presidente egipcio, Hosni Mubarak, declaró: "El mundo está cambiando (...) Si estás gobernando estos países, tienes que adelantarte al cambio, no se puede estar detrás de la curva".

Con una juventud capaz de ver los levantamientos pro-democráticos en otros países por televisión satelital o internet y de comunicarse con los activistas en las redes sociales, algo difícil de controlar para la policía secreta, los gobiernos de la región tienen motivos para temer un contagio.

Cientos de opositores del líder libio Muammar Gaddafi, que está en el poder desde hace más de 40 años, se enfrentaron con la policía y partidarios del gobierno en la ciudad oriental de Benghazi por la noche, dijeron un testigo y medios locales.

Reportes desde la ciudad portuaria, ubicada 1.000 kilómetros al este de la capital Trípoli, indicaron que manifestantes armados con piedras y bombas molotov incendiaron vehículos y se enfrentaron con la policía en un inusual brote de violencia en el país exportador de petróleo.

La televisión estatal libia reportó que durante la mañana de este miércoles se realizaron manifestaciones en todo el país en apoyo de Gaddafi, el líder más viejo de África.

Los disturbios en la segunda ciudad libia fueron desatados por la detención del activista de los derechos humanos Fethi Tarbel, quien ha trabajado para liberar presos políticos, según el diario Quryna.

En una posible concesión a los manifestantes, Libia liberará a 110 miembros de la proscrita organización militante Grupo Islámico Libio de Combate de la célebre prisión Abu Salim, en Trípoli, el miércoles, dijo otro activista.

Concesiones políticas y económicas. En Yemen, un joven de 21 años murió por heridas de bala luego de feroces enfrentamientos entre la policía y los manifestantes en la ciudad portuaria de Adén, en el sur, informó su padre. Las protestas se están expandiendo por todo el Estado de la Península Arábiga.

Mohammed Ali Alwani fue una de las dos personas que sufrieron impactos de bala luego de que la policía disparó al aire para dispersar al grupo de cerca de 500 manifestantes.

El presidente Ali Abdullah Saleh, un aliado de Estados Unidos en la lucha contra al Qaeda que está en el poder desde hace más de 30 años, se ha comprometido a renunciar cuando termine su mandato en 2013 y ofreció un diálogo con la oposición, pero los manifestantes radicales exigen que se vaya ahora.

En Bahréin, los manifestantes avanzaron a la capital del reino, Manama, para lamentar la muerte de un manifestante en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad, en el tercer día de protestas.

El emirato productor de petróleo tiene una historia de protestas y la actual manifestación fue impulsada por demandas vinculadas a las dificultades económicas, la falta de libertad política y la discriminación sectaria de los gobernantes suníes contra la mayoría chií.

Alrededor de 2.000 personas acampaban en el centro de Manama, esperando emular las manifestaciones en la plaza Tahrir en El Cairo y demandando un cambio de gobierno.

En Irán, partidarios y adversarios del sistema islámico de línea dura se enfrentaron en Teherán durante la procesión fúnebre de un estudiante muerto en una protesta contra el gobierno hace dos días, reportó el canal estatal IRIB.

Gobernantes en varios países, asumiendo las lecciones de los sucesos en Túnez y Egipto, han anunciado cambios políticos, recortes de los precios de los productos básicos y aumentos del gasto para la creación de empleo, en un intento de evitar la propagación de los disturbios.