Puerto Príncipe. La confusión reinaba este domingo en Haití tras las elecciones, con 12 de los 18 candidatos presidenciales denunciando un "fraude masivo" y exigiendo la anulación de los comicios mientras estallaban protestas callejeras por irregularidades en la votación.

El repudio a las elecciones por parte de tantos candidatos presidenciales significa un golpe a la credibilidad de los comicios apoyados por Naciones Unidas. La comunidad internacional esperaba que el proceso electoral arrojara un gobierno estable y legítimo en el empobrecido país caribeño.

La frustración de los votantes por no poder emitir su voto debido a problemas de organización en muchos de los lugares de votación en Puerto Príncipe derivó en protestas callejeras. Por lo menos un centro de votación fue destrozado por un grupo de enfurecidas personas.

"Denunciamos un fraude masivo que está ocurriendo en todo el país (...) Exigimos lisa y llanamente la cancelación de las elecciones", dijeron los 12 candidatos presidenciales en un comunicado leído a la prensa en un hotel de Puerto Príncipe.

En normalidad. Sin embargo, el Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití dijo que las elecciones se desarrollaron "bien" en la mayoría de los 11.000 lugares de votación en el país. "El CEP está conforme con la votación", dijo el presidente del consejo, Gaillot Dorsainvil.

El conteo de votos comenzó después de que cerraron las urnas, a las 16.00 hora local (21:00 GMT).

Tras una jornada de confusión en muchos centros electorales en la capital, algunos haitianos expresaron su malestar por lo que consideraban un ejercicio viciado y de derroche.

"Mire en lo que gasta el dinero nuestro Gobierno", dijo Abellar Sony, agitando un puñado de boletas electorales sin usar en un centro electoral cerca de Cite Soleil.

El CEP reconoció "algunos problemas" y dijo que estaba tratando de resolverlos después de que las turbulentas elecciones presidenciales y legislativas se realizaran en medio de una epidemia de cólera y tensiones políticas.

Acusaciones. Entre los 12 candidatos que denunciaron la elección estaban los principales aspirantes opositores, como la ex primera dama Mirlande Manigat, el popular músico Michel "Sweet Micky" Martelly, y el abogado Jean-Henry Ceant.

Todos acusaron a Inite (Unidad), la coalición del saliente presidente Rene Preval, y a su candidato, Jules Celestin, de tratar de ganar las elecciones de manera ilegal.

La misión de la ONU en Haití y la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos y la Comunidad del Caribe dijeron que aún estaban reuniendo información sobre cómo se habían desarrollado las elecciones.

Varias manifestaciones estallaron en partes de la capital, que aún exhibe las cicatrices del devastador terremoto del 12 de enero. La radio local también reportó protestas contra el proceso electoral en Gonaives y en Les Cayes.

Una protesta de varios miles de personas en el distrito capitalino de Petionville fue liderada por Martelly junto a la estrella de hip hop haitiano-estadounidense Wyclef Jean, quien no pudo presentarse como candidato luego de que las autoridades electorales no se lo permitieron.

Las radios locales reportaron que dos personas murieron en episodios violentos relacionados con las elecciones en el sur del país, y otra resultó herida en un tiroteo en el noreste.

Más de 12.000 soldados y policías de la ONU asistieron a la policía local en la protección de los centros de votación.

Larga espera. Muchos votantes pasaron horas bajo un sol calcinante, buscando desesperadamente los centros de votación donde estaban registrados sus nombres. Un gran número de centros de votación abrieron tarde, en medio de la confusión y riñas sobre materiales y observadores.

En la barriada Tabarre, un grupo de votantes que no encontraron sus nombres en los padrones destrozaron un centro electoral ubicado en una escuela. Los policías haitianos destacados en el lugar lo abandonaron.

Con las tensiones políticas aumentando, y la reconstrucción tras el sismo de enero aparentemente paralizada por el avance de una epidemia de cólera, muchos temen que una elección polémica podría hundir a Haití en un caos mayor.

En un centro electoral en el vecindario capitalino de Delmas, que aún no había empezado a funcionar horas después del horario oficial de inicio de las 06.00 hora local (1100 GMT), cientos de votantes protestaban en las calles exigiendo que se les permitiera votar, cerca de policías de la ONU con equipos antidisturbios.

Algunos votantes no tenían los documentos de identificación nacional que necesitaban para votar, y otros los tenían pero no encontraban sus nombres en los padrones de los centros instalados en escuelas, cabañas de madera e incluso carpas en atestados campos de sobrevivientes del sismo.

Manigat, Martelly, y Celestin, un tecnócrata del Gobierno y protegido del saliente presidente Preval, lideraban la carrera entre los 18 candidatos presidenciales, de acuerdo a las encuestas.

Pero, incluso tras la denuncia de fraude del domingo, la falta de un favorito claro incrementaba la posibilidad de que haya una segunda vuelta electoral el 16 de enero entre los dos candidatos más votados.