Las encuestas políticas han estado fallando en todo el mundo. Es cosa de recordar que en EE.UU. todas los sondeos mostraban que Hillary Clinton le ganaría a Donald Trump y ocurrió lo contrario. Algo similar sucedió con el Brexit en Inglaterra, donde todas las encuestas mostraban que la salida del Reino Unido de la Unión Europea sería rechazada por la mayoría de la población.

Y ahora, el 19 de noviembre pasado, algo parecido sucedió con las elecciones presidenciales chilenas. Las encuestas mayoritariamente daban cuenta de que el candidato de la centro derecha, Sebastián Piñera, ganaría holgadamente la primera vuelta con un 44 % o más de las preferencias, haciendo de la segunda vuelta un mero trámite. La realidad fue que Piñera obtuvo solamente el 36,6 % de los votos, mientras Alejandro Guiller, el candidato de la centroizquierda hoy gobernante, recibió un 22,7 % de los votos. La gran sorpresa fue además Beatriz Sánchez, representante del Frente Amplio (FA), una coalición de partidos y movimientos de izquierda que alcanzó el 20,3 % de los votos, con un mensaje más radical, al estilo de Podemos, en España. La encuesta más prestigiosa de la plaza le daba apenas el 8% al FA.

La Bolsa santiaguina le había creído a las encuestas e internalizado en sus precios el triunfo de Piñera, un candidato pro negocios. El baño de realidad hizo que al dia siguiente de las elecciones el índice bursátil local cayera un 5,5 %, ante la nueva posibilidad abierta de que el candidato de la centroizquierda, Guiller, ganase y continuase con el programa de reformas del actual gobierno de Michelle Bachelet.

Hoy ambos candidatos buscan a diestra y siniestra, en los votantes a su izquierda y a su derecha, apoyos a sus respectivas candidaturas. Y es que todo parece indicar que el resultado de la segunda vuelta, que tendrá lugar el 17 de diciembre, se definirá por pocos votos.

¿Qué se podría proyectar hoy?

El 27 de noviembre se dio a conocer una encuesta realizada por Cadem, una de las encuestadoras de opinión publica conocidas en Chile y que, al igual que la mayoría de sus pares, equivocó la puntería en las recientes elecciones. Esta es la primera encuesta que se hace pública en segunda vuelta, ya que muchas de las encuestadoras -incluyendo la más prestigiada, del Centro de Estudios Públicos (CEP)- anunciaron que no harían encuestas para el balotaje, buscando hacer una revisión metodológica seria para mejorar su sistema de pronósticos.

A pesar que estamos conscientes de las limitaciones que han mostrado las encuestas, en AméricaEconomía hemos realizado a partir de los datos que provee la última encuesta de Cadem, un pronóstico para la segunda vuelta presidencial. Entendemos las limitaciones de este ejercicio, pero preferimos ponerlo a disposición de nuestros lectores. Y advertimos, como se hace con los aparatos delicados y peligrosos: "¡Manéjese con cuidado!".

El anterior gráfico, a partir de Cadem, muestra la evolución de la intención de voto en una eventual -y ahora real- segunda vuelta Guiller vs. Piñera. Tras las elecciones del 17 de noviembre, los resultados muestran para Piñera el 39,8% de los votos y para Alejandro Guillier el 37,3%. Esto en una encuesta se denomina empate técnico. Pero la encuesta estima que un 22,9 % de los encuestados no sabe o no responde, lo que quiere decir que podrían no ir a votar, o votar por cualquiera de los dos. Esto nos deja en la nebulosa respecto a un pronóstico para el balotaje

Este segundo cuadro, a partir de Cadem, nos nuestra el candidato por el cual votaron los encuestados en la primera vuelta y por cuál de los dos primeros ganadores votarían en la segunda vuelta, Sebastian Piñera de la Centroderecha y Alejandro Guillier de la centro izquierda

A partir de estos datos y asumiendo que votan todos los que votaron en la primer vuelta, menos los que no tienen una decisión tomada para la segunda vuelta, y distribuyendo los votos de acuerdo con la tabla que muestra por quién votarían en la segunda vuelta las personas que votaron por los candidatos que no pasaron a la segunda vuelta, los resultados serían los siguientes:

Así, la simulación que hemos realizado muestra que Piñera ganaría en segunda vuelta por solo 18.961 votos, con un 50,16 %, contra el 49,84% de Guillier. ¡Más ajustado que un empate técnico para los estadísticos!

Este ejercicio asume que votarían en total, en la segunda vuelta, sin incluir votos nulos y blancos, un total de 5.763.318 personas, es decir 830.704 menos que en primera vuelta (equivalente a un 12,6 % menos).

Más allá de las limitaciones de este pronóstico basado en la encuesta Cadem, una cosa queda clara: la elección presidencial en Chile será muy estrecha y ganará aquel que logre motivar a más gente para que vaya a votar.