Brasilia. El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil atribuyó este lunes, en un comunicado, una intención golpista a las manifestaciones en algunas ciudades del país contra el discurso de la presidenta Dilma Roussefff en cadena nacional el domingo en el que defendió el ajuste fiscal del gobierno.

A la misma hora del pronunciamiento, bocinazos, panelazos y gritos se escucharon en algunas regiones de las principales capitales brasileñas, como Sao Paulo, Rio de Janeiro y Brasilia.

En su discurso al país, el primero al país desde que asumió su segundo mandato de cuatro años el 1 de enero pasado, Rousseff pidió paciencia y comprensión al pueblo brasileño y defendió el ajuste fiscal para reequilibrar las cuentas públicas.

Rousseff afirmó que la economía brasileña sufre las consecuencias de la crisis económica internacional y solicitó apoyo al Congreso para que apruebe las leyes necesarias para implementar el ajuste.

El texto divulgado este lunes por el PT, firmado por su vicepresidente, Alberto Cantalice, y por el secretario de Comunicación, José Américo Dias, asegura que el objetivo de los organizadores de la protesta fracasó.

"Las manifestaciones que ocurrieron en algunas ciudades brasileñas durante el pronunciamiento de la presidenta Dilma Rousseff fueron orquestadas para impedir el alcance del mensaje, pero fracasaron en su objetivo", señala la nota.

Según el análisis del PT, las manifestaciones fueron realizadas por residentes de barrios de clase media alta como Aguas Claras (Distrito Federal), Morumbi y Vila Mariana, en Sao Paulo, e Ipanema, en Río, y habría sido un movimiento organizado durante el fin de semana a través de las redes sociales.

"Han circulado clips electrónicos sofisticados en las redes, lo que indica la presencia y el financiamiento de partidos de oposición a esa movilización", afirma la nota.

Ante las manifestaciones contra el gobierno en las redes, surgió enseguida, en la noche del domingo, un fuerte movimiento de apoyo a la presidenta.

Los dirigentes del partido oficialista temen que un acto contra el gobierno marcado para el domingo 15 reedite las manifestaciones de junio de 2013, cuando se produjo la mayor crisis política del primer mandato de Rousseff.

Al mismo tiempo, el PT, la Central Única de Trabajadores (CUT) y otros movimientos sociales convocan a una jornada de movilización el próximo viernes 13, en defensa de la petrolera estatal Petrobras y de la estabilidad política.