La mayoría de los puertorriqueños votó  a favor de la anexión a Estados Unidos en el plebiscito sobre el estatus de la isla, que no es vinculante, y en el que hubo una muy baja participación después de que la oposición convocara a boicotearlo.

Con el 95% de los votos escrutados, la anexión a Estados Unidos ("estadidad") obtuvo un 97,18%, mientras sólo un 1,5% votó por la independencia y un 1,32% se inclinó por mantener la situación actual de estado libre asociado, que data de 1898.

Baja participación. La participación se ubicó en alrededor del 22 por ciento, según las proyecciones, muy por debajo de eventos electorales anteriores. En los comicios de noviembre de 2016, la participación fue de 78,22%.

Por su parte, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dijo que el triunfo de la estadidad en el plebiscito sobre el estatus de la isla abre la puerta para "exigir y reclamar a Estados Unidos el fin de la indigna relación colonial" con ese país. Asimismo, aseguró que el resultado abre la puerta a un proceso de transición para la incorporación" de Puerto Rico "como el nuevo estado de la unión".

Fin "a la relación colonial". En un mensaje dirigido a la nación agregó que con el 97% a favor de la estadidad se pone fin "a la relación colonial con Estados Unidos", y es un "mensaje claro y fuerte" para el mundo y el Congreso en Washington.

El resultado del plebiscito, no vinculante, es, según Rosselló, una ratificación del logrado en el efectuado en noviembre de 2012 y "supera el porcentaje de votos". "Hoy los puertorriqueños estamos enviando un mensaje fuerte y claro al mundo, reclamando la igualdad de derechos como ciudadanos americanos. Nos corresponde ahora llevar esos resultados a Washington con la fuerza que  representa el cumplimiento de un ejercicio democrático", subrayó.