Moscú. Vladimir Putin aceptó el domingo la nominación de su partido para volver a la presidencia de Rusia, al tiempo que acusó a extranjeros de financiar a sus opositores políticos en un recordatorio de la retórica anti-Occidente que caracterizó sus años en el poder.

Putin, presidente del 2000 al 2008 y actualmente primer ministro, ganaría con facilidad la presidencia en las elecciones de marzo. Pero los sondeos de intención de voto indican que las elecciones parlamentarias de esta semana podrían disminuir el poder de su partido Rusia Unida.

El momento escogido para oficializar su candidatura presidencial, ya anunciada en septiembre, parecía un intento por impulsar a Rusia Unida en las votaciones parlamentarias del 4 de diciembre, en medio de un decreciente apoyo.

"Por supuesto, acepto la propuesta con gratitud", dijo Putin de forma confidencial, aceptando la nominación ante una multitud de 10.000 partidarios que gritaban su nombre.

Putin dijo que antes de ambos comicios "representantes de algunos países extranjeros están reuniendo a aquellos a los que les pagan dinero, los llamados receptores de subvenciones, para instruirles y asignarles tareas a fin de influir en la campaña electoral".

También indicó que esas actividades eran un "esfuerzo vano" porque los rusos rechazarían a los políticos financiados por el exterior, comparándolos con Judas, el traidor de Jesús en la Biblia.