Pyongyang. Un avión partió de Corea del Norte con los restos de soldados estadounidenses fallecidos durante la Guerra de Corea (1950-1953), informó la Casa Blanca en un comunicado. 

Este traslado formó parte del acuerdo alcanzado en la cumbre de Singapur entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, en junio pasado.

La aeronave partió desde Wonsan, al sur de Corea del Norte, con funcionarios de las Naciones Unidas y expertos a bordo.

Una ceremonia formal se realizará el 1 de agosto en la base aérea de Osan, en Corea del Sur. "Las acciones de hoy representan un significativo primer paso para reiniciar la repatriación de restos desde Corea del Norte y reanudar las operaciones sobre el terreno en Corea del Norte para buscar a los aproximadamente 5.300 estadounidenses que aún no han regresado a sus hogares", señala una declaración publicada por el gobierno estadounidense. 

Equipos conjuntos de Estados Unidos y Corea del Norte recuperaron 229 cuerpos entre 1996 y 2005, pero Washington suspendió el programa de búsqueda por el deterioro de las relaciones entre los dos países.

"Hoy, Kim Jong-un cumple parte del compromiso que asumió con el presidente (Donald Trump) de devolver a nuestros soldados caídos. Nos alientan las acciones de Corea del Norte y el momento para un cambio positivo", agrega el comunicado de la Casa Blanca.

Más de 36.000 militares estadounidenses fallecieron en la Guerra de Corea y cerca de 7.700 desaparecieron, de los que 5.300 se cree que lo hicieron al norte del paralelo 38.

Equipos conjuntos de Estados Unidos y Corea del Norte recuperaron 229 cuerpos entre 1996 y 2005, pero Washington suspendió el programa de búsqueda por el deterioro de las relaciones entre los dos países.

Trump, en su cuenta de Twitter, dio las gracias a Kim Jong-un por la entrega: "Los restos de soldados estadounidenses pronto saldrán de Corea del Norte rumbo a EE.UU. Después de tantos años, este será un gran momento para muchas familias. Gracias Kim Jong-un".

En 2007, Pyongyang entregó otros seis cuerpos.

Según medios estadounidenses, durante los próximos cinco días en Osan, forenses realizarán un análisis preliminar de los restos, que después de la ceremonia del 1 de agosto serán trasladados a un laboratorio del Pentágono en Hawái para tratar de identificarlos mediante pruebas de ADN.