Caracas. Ya es hora de cerrar el ciclo de más de una década de Hugo Chávez como presidente de Venezuela, afirmó un líder de la oposición para quien las elecciones del próximo año asoman como una oportunidad de oro.

Esa convicción salió a relucir esta semana de boca de Henrique Capriles Radonski, quien lidera el tropel de precandidatos que se medirán a inicios del 2012 en unas inusuales votaciones primarias de las que saldrá el contrincante de Chávez.

"Este es un ciclo que se va a cerrar. La vida está llena de ciclos. Los países pasan por ellos y es la hora de cerrar el ciclo de este proyecto y abrir otro", dijo Capriles en una entrevista el martes con Reuters.

Desde que Chávez llegó a la silla presidencial de Venezuela en 1999, no ha tenido rival que pueda medírsele de igual a igual y, de más de una decena de elecciones, el militar retirado de 57 años y su partido han logrado la victoria en la gran mayoría.

El propio Chávez, pese a que lucha contra un cáncer, ha dicho que volverá a saborear la victoria en los comicios de octubre del 2012 en los que buscará una tercera reelección para continuar con un modelo que ha implicado la nacionalización de sectores claves de la economía y amplios programas sociales.

Sin embargo, el locuaz presidente ha visto golpeada su popularidad mientras intenta resolver los graves problemas estructurales del país petrolero, que van desde la creciente inseguridad hasta una galopante inflación.

Capriles, un joven pero experimentado político de 39 años del partido Primero Justicia, está convencido de que ganará las primarias y de que luego derrotará a Chávez.

"El que nosotros estemos en el primer lugar obedece a algo: una carrera que la hemos construido ladrillo por ladrillo, desde el Congreso", recordó.

Abogado, soltero, nieto de inmigrantes polacos que llegaron a Venezuela escapando del nazismo, Capriles ingresó a la política defendiendo ideas de centro a los 26 años cuando fue electo como el diputado más joven en la historia del país.

Tras la sustitución del Congreso por una Asamblea Nacional unicameral, Capriles ganó la alcaldía de Baruta y en 2004 se convirtió en el primer alcalde reelecto de dicho municipio, con más del 80% de los votos.

Cuatro años más tarde, peleó la gobernación de Miranda -el segundo estado más poblado de Venezuela- con el ex vicepresidente de Chávez, Diosdado Cabello, y con el 52,5% del apoyo se alzó con la victoria.

De ganar las presidenciales, sería también el presidente más joven electo, habiendo cumplido los 40 años.

"Me parece una edad perfecta para un país joven como Venezuela, donde el 70% de la población tiene menos de 40 años", confesó.

"Pero esto no es una lucha entre viejos y jóvenes, ni lo planteo como una lucha generacional. Lo que digo es que nuestra generación tiene un compromiso con cambiar a Venezuela, porque desde que tengo uso de razón existe la palabra crisis", dijo.

Según encuestas, los venezolanos consideran a la inseguridad como el mayor problema del país, seguido por la falta de vivienda y una incesante inflación de dos dígitos que ha convertido a Venezuela en una de las naciones con mayores alzas de precios en el mundo.

Socialista atípico. Mientras el gobierno ha centrado su campaña en la construcción masiva de viviendas, para Capriles la solución a los problemas del país yace en la educación, por lo que dedica más de la mitad de su presupuesto a ello y prevé culminar la refacción de 700 escuelas al 2012, contra los pronósticos del oficialismo.

Este martes entregó una escuela en el populoso barrio de La Lucha, en el este de la capital.

Ese día Capriles llegó en moto, como usualmente acostumbra para evitar el caótico tráfico citadino, pero antes se detuvo para hablar con los vecinos, que le piden soluciones.

"No tengo recursos ahora, pero déjame ver qué hago", dijo Capriles con una muestra de descontento.

Los gobernadores opositores acusan a Chávez de no transferir recursos a tiempo, pero el oficialismo lo niega.

Los seguidores de Capriles lo consideran "cercano". El único día que no se le encuentra recorriendo barrios es el lunes, cuando se reúne con su equipo para discutir planes.

"(Es) excelente, el mejor. Por todo lo que ha hecho por el estado", dijo Paulita Rada, madre de dos niños que vive en una de las barriadas más grandes del país, Petare.

El joven político que estuvo preso cuatro meses por un confuso incidente en la embajada de Cuba, tras un breve golpe de Estado contra Chávez, cuida mucho su discurso al desestimar las provocaciones del mandatario, quien lo llama "burguesito" haciendo alusión a que viene de una familia adinerada.

"Soy un seguidor del modelo brasileño. Brasil es un ejemplo de cómo se puede lograr crecimiento económico con acento en lo social", comentó haciendo hincapié en que ése será su norte de llegar a colocarse la banda presencial.

Tras el lanzamiento oficial de su candidatura la primera semana de octubre, dijo que empezará a recorrer el país para dar a conocer su propuesta de gobierno.

"Esto es un maratón y a mi me gusta correr", concluyó.