Es muy temprano para determinar claramente quiénes son concretamente los ganadores y perdedores de las elecciones del pasado domingo 4 de junio, pero algunos de los resultados ya dan algunas pistas de quiénes se beneficiaron y quiénes salieron perjudicados de la jornada electoral, con todo y que aún no hay resultados definitivos.

La expectativa de estas elecciones se centró en lo que pudiera pasar en el Estado de México, entidad considerada por diversos especialistas como un “laboratorio electoral” con miras a las elecciones presidenciales del año siguiente, en este caso las del 2018. Por el momento podemos hablar de tendencias o de ventajas relativas, sin embargo algunos resultados distan de lo que se predecía; otros fueron sorpresivos, mientras que algunos se muestran innegables.

Sin mencionar aún victorias electorales, hay algunos actores políticos que no negarán que estas elecciones no fueron del todo desastrosas y también habrá los que puedan considerar que ganaron sin aún haberse consagrados vencedores. Del otro lado de la balanza están los que no obtuvieron los resultados que esperaban.

Un candidato en campaña pretende ofrecer un proyecto político que no sólo gane adeptos por lo que promete a cambio de sus sufragios, sino que además deje claro que es la única alternativa para representar a la ciudadanía. Esa parece ser la meta, aunque en el camino hay indicadores que muestran diferentes vertientes de una realidad que no siempre se expresa en blanco o en negro.

Por ello, en estas elecciones hubo visiones, promesas, proyectos políticos y actores que se pueden considerar como ganadores o perdedores de una nueva contienda electoral, sin que sepamos aún quiénes serán los próximos servidores públicos de los puestos de elección popular que se votaron en la jornada electoral 2017.

Delfina Gómez y el presidente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ya anunciaron que seguirán la ruta de la impugnación electoral. Ambos líderes no aceptarán fácilmente una derrota, por lo que el análisis de la campaña lo dejarán para después.

1. Estado de México

Por mucho la elección más seguida a lo largo del país. Debido a que no hay resultados definitivos, mencionar a los punteros como ganadores o perdedores sería injusto para cualquiera de los dos. El estado con el padrón electoral más numeroso del país sólo eligió al sucesor de Eruviel Ávila, gobernador de la entidad. En la contienda participaron seis candidatos con la participación de un independiente. Según el Conteo Rápido y el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), el candidato que lleva la delantera es el abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Alfredo Del Mazo. Le sigue Delfina Gómez de Morena, Juan Zepeda del Partido de la Revolución Democrática, Juan Zepeda y Josefina Vázquez Mota del Partido Acción Nacional. Estos resultados no son definitivos y habrá que esperar al conteo de los Cómputos Distritales.

Juan Zepeda del PRD arrancó las campañas en cuarto lugar de la competencia, por detrás de Vázquez Mota, Gómez y Del Mazo, y terminó por detrás de los dos punteros. Tal vez la diferencia final de la elección no lo coloque tan cerca porcentualmente del ganador, pero es innegable que el candidato experimentó una enorme progresión durante la campaña. El PRD debería sentirse como ganador.

Por otro lado, Josefina Vázquez Mota, soltó el tercer lugar con el que arrancó, incluso fue la primera en aceptar abiertamente que las tendencias no la favorecían. Si bien desde un principio se veía complicado que pudiera acercársele a Del Mazo y a Gómez, el PAN y la también ex candidata presidencial deberían iniciar una profunda reflexión de cuáles fueron las acciones que le costaron el tercer puesto de la contienda en favor de Zepeda.

Gómez y Del Mazo sólo se sentarán a analizar si fueron vencedores o perdedores hasta que concluya el Cómputo Distrital, una vez que se hayan resuelto las impugnaciones y que se aclaran las denuncias de irregularidades electorales. Sin embargo, de mantenerse las tendencias anunciadas por el IEEM tanto en el PREP como en el Conteo Rápido, Del Mazo y el PRI del Estado de México podrán respirar con tranquilidad al no perder ese importante bastión priista, además de que el líder nacional del PRI Enrique Ochoa Reza puede que no reciba tantas críticas por el desempeño del partido en esa entidad.

Delfina Gómez y el presidente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ya anunciaron que seguirán la ruta de la impugnación electoral. Ambos líderes no aceptarán fácilmente una derrota, por lo que el análisis de la campaña lo dejarán para después. Considerar este proceso como una rotunda derrota no es viable, debido a que López Obrador aspira a volver a contender por la presidencia junto con Morena el próximo año y deberán seguir sumando votos al ya de por sí vasto apoyo recibido.

2. Coahuila

Al igual que en el Estado de México, el final de la carrera por la gubernatura de la entidad es una lucha muy cerrada entre dos punteros. La contienda se centró entre el priista Miguel Riquelme (postulado por siete partidos) y el panista Guillermo Anaya (postulado por cuatro).

Si se confirma la tendencia que marca una delantera para el candidato priista, el PAN habría sufrido una derrota, pero lo cierto es que mostraron músculo importante como fuerza en esa entidad, ya que conforme avanzaron las campañas, Guillermo Anaya fue ganando terreno.

Al igual que Zepeda en el Estado de México hubo dos candidatos en Coahuila que mostraron un buen desempeño electoral, pese a que no se esperaba que pudieran mostrar empatía popular al inicio de la campaña: Armando Guadiana Tijerina de Morena y Javier Guerrero García por la vía independiente. El de Morena se colocó en tercer puesto y el ex priista consiguió el cuarto puesto sin apoyo partidista.

El desempeño de Guadiana Tijerina en la elección mostró una vez más que el apoyo a Morena para el próximo año no será tácito. Por otro lado el Guerreo García, volvió a mostrar que los candidatos independientes generan empatía con la ciudadanía harta del sistema partidista.

3. Nayarit

Quizás este sea el resultado parcial más concreto de los cuatro estados con comicios. Más allá de que la tendencia beneficia con más margen de diferencia a Antonio Echevarría García, candidato de la “Coalición Juntos por Ti” conformada por el PAN, PRD, PT y el Partido de la Revolución Socialista, sobre Manuel Humberto Cota Jiménez, abanderado de la otra coalición compuesta por el PRI, el PVEM y Nueva Alianza, esta es una entidad que ya había conocido la alternancia.

Por lo tanto sí se puede hablar más abiertamente de ganadores y perdedores. Sin embargo no serán los dos punteros. Una vez más el tercer y cuarto puesto de la elección va para un candidato de Morena y un independiente.

Miguel Ángel Navarro de Morena se queda en el cuarto puesto de la contienda por detrás del independiente Hilario Ramírez Villanueva, conocido como “Layín, el alcalde que robó poquito”. Navarro Quintero tuvo un buen desempeño en las elecciones pero el hecho de que quede detrás de un candidato que no recibió el apoyo de algún partido lo coloca en una situación que deberán analizar desde matices de victoria y derrota. “Layín” puede estar seguro de que esta elección es una victoria.

4. Veracruz

En Veracruz se decidieron los próximos presidentes municipales y continuando con lo logrado por la alianza del PAN y el PRD en la elección del 2016, cuando le arrebataron el control estatal al PRI, se vuelven a quedar con la mayoría de los municipios. Un duro golpe al PRI.

Los resultados aún no son definitivos, pero al igual que en Nayarit, la diferencia vuelve a estar muy marcada. El presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, anunció casi al final de la contienda que su partido se había hecho con el control de las elecciones en tres entidades, sin mencionarlas específicamente (Nayarit, Veracruz y Coahuila). Sin embargo le falló el cálculo en Coahuila. Aun así lo conseguido por el PAN en alianza con el PRD en Veracruz y Nayarit se puede considerar como una victoria y buen aliciente para seguir trabajando juntos.

Del otro lado está Enrique Ochoa Reza, que si bien es cierto que mantuvo tentativamente en control estatal en el Estado de México y en Coahuila, perdió Nayarit y buena parte de Veracruz, lo que significa que el proyecto político del PRI sigue sangrando puestos de elección popular.