Los radares chinos que llegaron a préstamo para el control aéreo de la frontera con Colombia dejaron de funcionar desde aproximadamente seis meses, revelaron fuentes militares que pidieron la reserva.

Estos equipos llegaron al país en 2010 de manera temporal, hasta que la empresa china Electronic Technology Group Corporation (CETC), a la que la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) adquirió cuatro radares por US$60 millones, termine con la fabricación de los comprados por la FAE.

A pesar de que la adquisición de los radares para el control aéreo de la frontera norte fue considerada una prioridad dentro del proyecto de la recuperación de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas, luego del ataque en Angostura en 2008, los equipos no funcionan y Ecuador se encuentra en la misma situación de vulnerabilidad que hace tres años, ante un eventual ataque aéreo.

La adquisición de los radares chinos fue cuestionada por un grupo de empresas que presentaron sus ofertas tras la convocatoria a licitación que hiciera la desaparecida Junta de Defensa Nacional.

El 1 de diciembre de 2008, el subcomité de Contrataciones de la FAE convocó a una segunda licitación tras declarar desierto el primer concurso. El 19 de diciembre, con informe favorable de ese subcomité, el contrato fue adjudicado a la china CETC. Al concurso se presentaron siete empresas.

El 23 de diciembre de ese año, siete días antes de que el presidente Rafael Correa decretara la desaparición de la Junta de Defensa, esta entidad autorizó la adquisición.

La adjudicación fue cuestionada por supuestas irregularidades. Según los pliegos del concurso, los sistemas radáricos debían cumplir requisitos básicos, como un sistema de enfriamiento por aire.

Las especificaciones técnicas de CETC de los radares vendidos (dos radares de largo alcance YLC-2V-3D y dos Gap Filler YLC 18), durante la adjudicación del contrato, daba cuenta de los equipos bajo un sistema de enfriamiento por agua. No obstante, en la adjudicación, el Comité de Contrataciones señaló que CETC sí cumple con este requisito.

Otro cuestionamiento fue que de acuerdo con las bases del concurso, los equipos debían tener una altura de operación de 0 a 12 mil pies, pero CETC indicó que la máxima altura de operación del generador es de 3 mil metros (9.990 pies).

El exjefe del Comando Conjunto y exministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, señaló que al no contar con los radares obviamente Ecuador se encuentra en desprotección aérea. Y que por tanto, se tiene que investigar “por qué vienen radares que no sirven y por qué no se cumplen los contratos”.

Calificó como una inversión muy importante de las Fuerzas Armadas que debe ser aclarada administrativa y financieramente. No obstante, consideró que en este momento la principal prioridad de las Fuerzas Armadas es evitar las infiltraciones terrestres de la guerrilla colombiana.

Implementación. El sistema de defensa aéreo se implementó en enero de 2006 ante las constantes violaciones del espacio aéreo por parte de Colombia para bombardear a las FARC. Lo hizo el entonces ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, tras una reunión con su par colombiano Camilo Ospina.

Ataque en Angostura. El fallecido excomandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, Jorge Gabela, justificó la falta de reacción de las Fuerzas Armadas al ataque en Angostura a la precaria situación de los radares y porque la madrugada del 1 de marzo del 2008 estuvieron los equipos apagados.

Críticas a adjudicación. La adjudicación de la compra de radares a la china CETC ha sido cuestionada. El representante de la empresa, Juan Carlos Guerra, dijo en enero de 2009 que no tenía autorización para dar declaraciones y que cualquier inquietud se debía plantear a la matriz en Asia.