Quito, Andina. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó de "torpe" la política de Estados Unidos hacia América Latina, y dijo que las relaciones entre su país y Washington son tensas.

Asimismo, en duras declaraciones, Correa denunció una inusual presencia de militares estadounidenses en su territorio y exigió su inmediata salida.

No obstante, subrayó que personalmente no se considera antiestadounidense.

"Pertenezco a una izquierda moderna y, en lo personal, quiero mucho a Estados Unidos; tengo dos títulos académicos de universidades norteamericanas, pero eso no implica que no denunciemos lo que hay que denunciar", subrayó.

Al margen de ello, el gobernante ecuatoriano criticó al gobierno de Washington por poner en marcha el programa de espionaje masivo de Estados Unidos llevado a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), así como la respuesta de Barack Obama, quien dijo que solo dejarían de espiar a sus países aliados.

Correa dijo que al menos cincuenta efectivos militares tiene presencia en la zona bajo la figura de "agregados militares en la delegación diplomática de Washington en Quito".

"Son alrededor de cincuenta ¿quién puede justificar algo así?", dijo en declaraciones recogidas por la agencia Andes, reproducidas por Europapress.