El presidente ecuatoriano Rafael Correa afirmó que todo lo acontecido este jueves fue producto de “una conspiración” y lamentó una vez más que se haya derramado sangre ecuatoriana.

“Era una conspiración cuando nos dimos cuenta que no se podía dialogar y quisimos retirarnos pero agredieron al Presidente, tiraron bombas, no me dejaban salir supuestos policías nacionales”, señaló la radio ecuatoriana CRE.

Aseveró que estos elementos “avergüenzan a la Policía, tendrán que salir de las filas policiales y saben que es lo más triste de todo, cuando me estaban atendiendo con todas las bombas que arrojaban recibí tres delegaciones que cortésmente dialogaban conmigo, les pregunté cómo estaban, me dijeron que los he ayudado más que nadie”.

“Les dije que si habían leído la ley, hablé con cerca de 15 policías… ninguno había leído la ley, habían sido convencidos por los vende patrias, por los conspiradores, los de siempre”, puntualizó.

Correa aludió al ex presidente Lucio Gutiérrez como conspirador detras de la sublevación de parte de la policía ecuatoriana.

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