La marcha de centenares de personas que llegaron a Quito procedentes de varias provincias del país para respaldar la explotación petrolera en el uno por mil del Parque Nacional Yasuní, se transformó en una concentración para apoyar la reelección del presidente Rafael Correa.

El colectivo Amazonía Vive organizó la marcha que se concentró desde las 06:00 en el parque El Arbolito, en el centro norte de Quito y caminó hasta Carondelet en donde se armó una tarima para que el presidente Correa reciba simbólicamente 1 millón de firmas de apoyo a la explotación.

El dirigente del colectivo y ex alcalde de Lago Agrio, Joffre Poma, anunció que las firmas ya no llegarán al Consejo Nacional Electoral para que las califique y convoque a una consulta popular, como era el objetivo hace poco, para poder explotar el Yasuní, siino que las entregarán al primer mandatario como apoyo a su gestión.

En Carondelet, Correa agradeció a los marchantes por el apoyo a su iniciativa, y además criticó al colectivo Yasunidos (que están en contra de la explotación) que pese a tener seis meses para recoger las firmas no lo lograron.

Y luego dirigió su discurso a su posible reelección. "Que nadie se engañe... hay una restauración conservadora, coordinada, con estrategia de poder... Yo no he decidido lanzarme a la reelección pero si es necesario nos veremos en el 2017".

"...Yo debería ser la última opción, pero si soy la única opción capaz de vencer a la derecha, allí estaremos... ¿No decían que nos habían derrotado el 23 de febrero? Deberían estar felices que me presente, pero saben que mienten".

Por ello dijo que más adelante, junto con su movimiento político, decidirá si se presenta para unas nuevas elecciones presidenciales.

El prefecto de Santo Domingo de los Tsáchilas, Geovanny Benitez, quien también participó en la marcha, pidió publicamente a los asambleístas que tramiten los cambios en la Constitución para "poder lanzar la candidatura del presidente Correa para el 2017".